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Ibarra negocia la puesta en marcha de una gran planta de energía solar
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Pretenden implantar una refinería petrolífera de última generación en Extremadura.
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Existen hasta cinco proyectos para el desarrollo de centrales de ciclo combinado en la comarca de Mérida
Ibarra negocia la puesta en marcha de una gran planta de energía solar
Según el presidente de la Junta, se llevaría toda la cuota de kilovatios solares que la UE asigna a España, pero dependerá de las conversaciones con Madrid La planta podría instalarse en una finca de Villanueva de la Serena
EUROPA PRESS/MÉRIDA
La Junta de Extremadura está negociando en estos momentos con el Gobierno central la puesta en marcha de una gran planta de energía solar en la región, una planta de dimensiones tan grandes que se llevaría toda la cuota de kilovatios solares asignada por la UE a España, términos éstos sobre los que giran las actuales negociaciones con Madrid. Según ha podido saber este periódico, la infraestructura podría instalarse en una fina de Villanueva de la Serena, en Badajoz.
«Tenemos encima de la mesa un proyecto de energía solar tremendo que se va a hacer, pero que también depende del Gobierno central», declaró el presidente de la Junta, Juan Carlos Rodríguez Ibarra en una entrevista concedida a Europa Press.
«España tiene autorizada por la UE una serie que kilovatios solares y esta planta se llevaría todos los kilovatios autorizados para toda España y por esta razón es complicado conseguirlo, pero lo voy a intentar conseguir, si no la gran planta, por lo menos algo bueno».
Ya hay empresarios
Ibarra adelantó que ya se cuenta con los empresarios de este proyecto pero que en la actualidad desde la Junta se mantienen conversaciones con el ministro de Industria y Turismo, José Montilla, y con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) «que también tiene que dar ayudas para el kilovatio producido».
Reconoció sin embargo que el problema que tiene esta planta de producción de energía es sus dimensiones, porque produciría muchos kilovatios «y el problema es que todos los kilovatios solares asignados a España nos lo llevaríamos nosotros y eso será casi imposible, por lo que estamos negociando la proporción».
Pretenden implantar una refinería petrolífera de última generación en Extremadura.
Repsol se perfila como el socio tecnológico y conllevaría construir un oleoducto de unos 200 kilómetros para traer el crudo desde Huelva La inversión sería de 1.200 millones de euros, la más importante en la historia extremeña y se buscará que la mayoría del capital sea extremeño para evitar que la industria se deslocalice fiscalmente
MARCO A. RODRÍGUEZ/MÉRIDA
El presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, confirmó ayer que el Grupo Gallardo está en disposición de implantar una refinería petrolífera en la región, con una inversión de 1.200 millones de euros que supone la más alta jamás emprendida en la historia extremeña. Ibarra ubicó su emplazamiento en las localidades de Los Santos de Maimona, Villafranca y Fuente del Maestre, como adelantó este diario el martes.
En concreto, estará en la finca denominada 'Sierra de San Jorge', que ocupa terrenos de los tres términos municipales. El proyecto, que supondría un empujón definitivo en materia industrial, implicará la creación de 3.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos. También significará la construcción de un oleoducto de unos 200 kilómetros de recorrido, para el abastecimiento de crudo desde Huelva, destino elegido finalmente y no Sines como se barajaba. En la construcción de este oleoducto (calculada en un montante de 54 millones de euros) intervendrían empresas extremeñas.
SOFIEX y el capital
El presidente de la Junta pulsó la opinión de la Asamblea, máxime cuando se estima la conveniencia de que participe la sociedad de fomento regional SOFIEX, que participaría con entre un 20 y un 22% del capital. De esta forma, se aseguraría el control extremeño de la industria y se evitaría su deslocalización. Es decir, de 72 a 80 millones de euros, una cantidad que excede de las posibilidades y capacidad de la sociedad, por lo que habrá que buscar ayudas para su inclusión.
La participación de SOFIEX no será gratuita, sino condicionada a que la construcción recaiga sobre empresas extremeñas, a que la refinería sea del tipo de nueva generación (que no contaminan y de las que no existen en España) y a un plan de empleo por el que prevalezca la elección de localidades con problemas de paro y que el 95% de los trabajadores se seleccionen en la región. «De no entrar, SOFIEX perdería la oportunidad de su vida», espetó Ibarra ante la atenta mirada de los alcaldes de Los Santos de Maimona y Villafranca, José Santiago Lavado y Ramón Ropero, presentes ayer en la Asamblea.
La inversión inicial prevista está cifrada en 360 millones de euros para el periodo 2004-2008, mientras que para el resto se recurrirá al endeudamiento. Los accionistas quedarían, según explicó Rodríguez Ibarra, de la siguiente manera: Grupo Gallardo con un 32 al 39%; Iberdrola, el 10%; Caja Madrid, el 10%; BBVA, el 10%; Caja de Extremadura, el 3%; GEA 21, el 3%; y el socio tecnológico, un 9%.
A este respecto, se ha especulado con varios socios, como la petrolera Galp. El presidente extremeño adelantó ayer en la Asamblea el interés de Repsol por incorporarse al proyecto. Los socios antes mencionados podrían cambiar según los contactos con el futuro socio tecnológico.
Antes de dar todos los detalles del proyecto, Rodríguez Ibarra se preguntó si es posible la implantación de otra refinería en España. Se contestó de forma afirmativa, razonando tal respuesta en que el consumo petrolífero en España alcanza los 70 millones de toneladas, lo que genera un déficit de 20 millones de toneladas anuales que necesariamente deben ser importadas. La industria encabezada por el Grupo Gallardo produciría 6 millones al año que tendrían mercado en espera.
Carácter regional
El control extremeño del macroproyecto, personalizado en el Grupo Gallardo y SOFIEX, permitiría evitar su deslocalización fiscal, pero también una gestión política que tendrá un papel clave para que finalmente vea la luz, una decisión que depende del Ministerio de Industria. Por este motivo, el líder socialista quiso ser cauto sobre su concreción. Respecto al primer asunto, precisó que no es «baladí», puesto que esos 6 millones de toneladas de producto equivaldrían a unos 2.500 ó 3.000 millones de euros por las ventas, es decir, unos 2.000 millones de pesetas en impuestos.
Existen hasta cinco proyectos para el desarrollo de centrales de ciclo combinado en la comarca de Mérida J. S. R./MÉRIDA
El proyecto de Endesa Generación se suma al de otras cuatro compañías que también se han interesado por el desarrollo de una central de ciclo combinado en la comarca de Mérida. La primera en mostrar su idea fue la británica International Power a principios del pasado año, cuando planteó la posibilidad de poner en marcha una central térmica cerca de la urbanización Miralrío. Tras esta, se han sucedido las propuestas de las empresas españolas Iberdrola e Hidrocantábrico (ambas en el municipio de Alange) y la compañía suiza EGL (en el término de La Zarza).
Excepto International Power, de la que no se tiene constancia oficial, las otras cuatro firmas ya han elaborado y presentado ante los distintos organismos implicados la correspondiente memoria-resumen. La compañía suiza solicita permiso para una central de 400 megawatios (Mw) de potencia, mientras que las tres restantes han elaborado un proyecto mayor, de 800 Mw.
Largo proceso
La elaboración de la memoria-resumen no es más que el primero de una serie de pasos que se deben dar ante distintas instituciones. En este caso, se trata de la presentación oficial del proyecto ante todo tipo de entidad que pueda tener algo que decir. Por esa razón, se envía a asociaciones ecologistas y colectivos profesionales, además de a las administraciones públicas (ayuntamientos, Junta de Extremadura y Delegación del Gobierno, además de varios ministerios).
Todas estas entidades podrán presentar las alegaciones que estimen oportunas. Con sus aportaciones, se debe redactar el estudio de impacto ambiental, el cual deberá someterse a información pública y por tanto a nuevas alegaciones. Finalmente, se obtendrá la declaración de impacto ambiental, necesaria para operar.
Pero también son necesarios permisos de Industria, de la Junta de Extremadura y del ayuntamiento correspondiente en materia de licencia de obras y de apertura. En el caso de Mérida, el equipo de Gobierno se ha comprometido a apoyar en lo posible la iniciativa de Endesa.
Tres claves
Además de la puesta en marcha del proceso para la obtención del visto bueno en el apartado medioambiental, en estos cuatro casos ya se encuentra en fase de tramitación el permiso que se debe obtener de la Confederación Hidrográfica del Guadiana para el aprovechamiento de agua, bien procedente del río Guadiana (opción de Endesa) o bien del pantano de Alange (por lo que se decantan Iberdrola, EGL e Hidrocantábrico).
El líquido elemento es una de las tres claves que explican por qué la comarca de Mérida ha atraído el interés de cinco grupos empresariales para la construcción de centrales térmicas de ciclo combinado.
Estas factorías producen electricidad a partir de la combustión de gas natural. Los gases de escape que produce este proceso se difunden a unas calderas para calentar el agua (que también se emplea como refrigerante), con el que se obtiene vapor que a su vez genera más energía en otra turbina.
Por eso es tan necesaria la disposición de una fuente considerable de agua. Junto a esto, se requiere el uso de gran volumen de gas natural, que se podrá obtener gracias a la cercanía con la red básica de gasoductos en alta presión.
En el mismo sentido, resulta imprescindible contar con una línea eléctrica con capacidad suficiente como para dar salida a la energía que se produzca. Además de que la comarca está cruzada por varias líneas de alta y media tensión, Endesa posee una subestación que le permitirá distribuir en la zona y conectar con la red eléctrica nacional.
Junto a estos, existen otros motivos que llevan a considerar la comarca de Mérida como un emplazamiento ideal para una central de este tipo. Tras la liberalización del mercado eléctrico español, y por tanto el fin de los monopolios por zonas, se ha creado el Mercado ibérico de la electricidad, lo que abre a las compañías españolas la clientela portuguesa.
Para aprovechar este nido de negocio, resulta imprescindible generar electricidad cerca de la frontera con el país vecino, cuya red de interconexión se encuentra próxima a la zona. La entidad conservacionista Adenex ha presentado alegaciones al proyecto presentado por Iberdrola para la construcción de una central térmica de ciclo combinado de 800 Mw en las proximidades del embalse de Alange, así como a las iniciativas similares de Hidrocantábrico y el grupo suizo EGL. Según recoge en su página web, Adenex considera que este tipo de energía «no es limpia ni renovable». También destaca «las consecuencias ambientales y socioeconómicas». Entre otros puntos, recalca que el emplazamiento propuesto por Iberdrola se sitúa a solo un kilómetro de la Zona de especial protección para las aves 'Sierras Centrales y Embalse de Alange'. Tanto las aportaciones de Adenex como las de otras entidades a las que se envió la memoria-resumen se incluirán en el estudio de impacto ambiental, que deberá someterse a información pública
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