Monografías y Artículos de Medioambiente.

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Reconozco que después de tantos años de rumores cuando por fin lanzaron BiciMAD, la iniciativa pública de alquiler de bicicletas en Madrid, me hizo bastante ilusión. Me parece una buena idea para complementar la movilidad dentro de ciudades grandes. Y por tanto me siento bastante decepcionado de que BiciMAD haya sido un fracaso. BiciMAD no es, ni mucho menos, un fracaso por la escasa demanda, todo lo contrario. Es un servicio que ha tenido mucho éxito, más del que se preveía. El problema es que la empresa concesionaria no ha sabido gestionar este servicio de forma adecuada.

 

Los concursos deben ser algo más que precio

BiciMAD no era un experimento innovador. Cuando se lanzó en Madrid ciudades como Barcelona, Sevilla o Valencia ya tenían un servicio similar, con varios años de experiencia. Y también en ciudades más pequeñas y cercanas, como Aranjuez o Majadahonda. Es decir, ya había suficiente experiencia dentro de nuestro país como para conocer los retos y las expectativas.

Sin embargo el Ayuntamiento eligió mal la empresa concesionaria. Se decantó por una solución espectacular (bicicletas eléctricas) sin entrar a valorar la experiencia de la empresa concesionaria. Se hicieron apaños para que figurara el nombre de empresas con más experiencia detrás, pero que luego no han estado. Y en el fondo se dio un servicio con gran complejidad a una empresa creada en 2009 y con escasa experiencia (una única ciudad con únicamente 2000 bicicletas gestionadas).

Además el concurso fue bastante complejo ya que se mezclaron el concurso de las bicicletas en el mismo lote de la gestión de vallas, dos asuntos que no tienen nada que ver y que ahora dificultan la rescisión del contrato (que por cierto se modificó respecto a lo publicado en un principio y realmente no sabemos lo que tienen que cumplir).

Ahora después de meses de problemas (vandalismo, software que no funciona, anclajes defectuosos...) BiciMAD dice que pierde mucho dinero y que podría declararse en concurso de acreedores.

 

No se debe rescatar a BiciMAD

Llegados a este punto creo que la mejor solución es que quiebren, tal como propone Nada es gratis. Es una pena porque el servicio puede ser muy potente. Habrá que sacar un nuevo concurso en condiciones y que lo gestione una empresa con experiencia.

Es cierto que ha habido casos recientes de rescate de empresas privadas con dinero público y los usuarios de BiciMAD pueden pensar "¿por qué unos sí y otros no?". Rescatar empresas privadas con dinero público es un incentivo nefasto pues parece que pueden atreverse a cualquier cosa por muy arriesgada que sea. Y aunque por regla general este principio debería aplicarse siempre no es lo mismo dejar caer a los bancos (que en el fondo tienen el dinero de todos los españoles) que un servicio de bicicletas público.

Para mi la decisión está clara: BiciMAD no es capaz de gestionar el servicio. Aún así creo que el servicio merece la pena y debería sacarse de nuevo a concurso. Habrá meses sin servicio pero hemos aprendido de los errores de este sistema y se pueden buscar algunos cambios para favorecer aún más la movilidad.

 

Por Alejandro Nieto González para El Blog Salmón.

 

 
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