Compartir en Facebook Compartir en Lindkedin twittear Más...

EN GUARRIZAS (JAÉN) Y GUADALMELLATO (CÓRDOBA)
Los primeros linces nacidos en cautividad serán reintroducidos en su hábitat en 2010

EUROPA PRESS
En el año 2010 se reintroducirán en su hábitat los primeros ejemplares de lince ibérico nacidos en cautividad, según explicó el subdirector del centro de cría en cautividad de Acebuche, Antonio Rivas, durante una presentación del proyecto en el Pabellón de Extremadura de la Expo 2008.

(Antonio Rivas recibió el premio de ambientólogo andaluz 2008)

El centro de cría en cautividad de Acebuche, en Doñana, lleva a cabo un programa de recuperación que comenzó en el 2004 con cinco ejemplares y que en el 2008 ha alcanzado los 52. De seguir este crecimiento exponencial, Rivas confía en que se consigan 73 ejemplares reproductores para el 2010.
Así, afirmó que el proyecto consiste en una suelta blanda en la que se cercará un espacio amplio para que el lince disponga de suficiente superficie para adaptarse, comenzar a asentarse y en función de la progresión de adaptación se le dejará totalmente libre.

Antes de que se proceda a la suelta, durante este año y el 2009 se estudiará el comportamiento y las condiciones que ofrecen los ejemplares nacidos en cautividad para seleccionar los que mejores aptitudes presenten. Otros de los aspectos que se analizarán son la edad y el número de ejemplares que se soltarán.

Los lugares de reintroducción de lince ibérico serán en Guarrizas (Jaén) y en Guadalmellato (Córdoba) por ser dos zonas que presentan un mejor hábitat natural de esta especie, que en su día estuvo extendida por toda la península Ibérica.

Si en España quedan unos 200 ejemplares en Portugal esta especie ya está declarada extinguida, señaló Rivas para recordar que uno de los motivos del descenso de ejemplares comenzó en los años 80 cuando mermó considerablemente el censo del conejo de campo que es hasta el 90% de la dieta del lince ibérico.

La mixomatosis y posteriormente la neumonía hemorrágica vírica (enfermedad de la sangre procedente de Asia) fueron las enfermedades causantes de la reducción de la población del conejo de campo en España.

Para avanzar en la recuperación de esta especie a finales de este año o principios de 2009 estará operativo el centro de cría en cautividad de la comarca de Granadilla, al norte de la provincia de Cáceres, que gestionarán conjuntamente el Gobierno central y la Junta de Extremadura.

Renovar los genes
Este centro dispondrá de 16 jaulas con capacidad para algo más de 20 animales, que recibirá ejemplares del centro de Acebuche y del que se encuentra en Jaén. El objetivo es cruzar ejemplares de esto dos centros con la finalidad de renovar los genes y mitigar la endogamia. Esta traslocación favorece la renovación del genotipo y por tanto aumenta las posibilidades de supervivencia.

Rivas precisó que estos centros de cría en cautividad son esenciales para la recuperación de la especie, pero incidió en que se trata de una medida más para que el lince ibérico pueda vivir en el campo, su hábitat natural.

De los estudios desarrollados en el centro de Doñana expuso que este año han nacido 16 cachorros, de los que tres no sobrevivieron por diversos motivos, como una enfermedad estomacal.

Esta especie sólo tiene una etapa de celo al año, entre diciembre y enero, durante la que seleccionan a las parejas más compatibles para aumentar las posibilidades de éxito de reproducción. Si la cópula no fracasa el parto se produce hacia los meses de marzo y abril.

Durante las tres primeras semanas los cachorros solo están con su madre, vigilados continuamente por los profesionales del centro con cámaras de vídeo para detectar cualquier incidencia. Superado ese periodo de tiempo, los profesionales acceden para marcar, pesar, medir y sexar a los nuevos ejemplares.

En el caso de rechazo por parte de alguna madre, los trabajadores del centro se tienen que ocupar de todas las atenciones que precisa como darle un biberón cada tres horas. Los trabajadores deben mantener unas medidas rígidas de profilaxis para evitar el contagio de cualquier enfermedad humana.

La socialización con otros cachorros también forma parte del programa para que jueguen con los de su especie y aprendan a desarrollarse y a defenderse.