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María Villalba Garzo, Ciencias Ambientales de la Universidad de Alcalá de Henares nos cuenta su experiencia Erasmus en Alemania durante el curso 2000-01 (Universidad de Osnabrück). Desde que la seleccionaron hasta el después, la vuelta a la realidad en España.
Dentro del texto nos facilita un ''Decálogo Erasmus que esperamos os sirva si os vais de Beca Erasmus.

Visita la web del grupo de estudiantes extranjeros de la Univeresidad de Osnabrück, pincha aquí


Escribir en unas líneas la historia de un año en el que cambió mi vida puede parecer fácil. Quisiera que pudiera ser de utilidad para todas aquellas personas que vayan a vivir una experiencia semejante. Comenzamos con un nombre en una lista, Alemania, Universidad de Osnabrück, María de la Caridad Villalba Garzo, 9 meses. No me lo esperaba, ya que la puntuación va en función de idiomas y expediente multiplicado por un coeficiente en función de los créditos troncales aprobados. Yo estaba en tercero, tenía la mitad de la carrera por delante, pero sabía alemán.

Mi caso era aislado ya que el resto de estudiantes eran de cuarto, e iban a realizar allí un proyecto, con la carrera acabada, mientras que yo debía buscar todas las troncales de cuarto, más unas cuantas optativas que poder convalidar. Puede parecer fácil, y lo hubiera sido si los acuerdos Erasmus entre universidades estuvieran planteados de otra forma: yo iba a ir a una universidad donde NO había Ciencias Ambientales. Así que tenía que elaborar mi propio plan en función de las asignaturas ofertadas por todas las facultades de la universidad.

Tenía una beca a la que no quería renunciar, pero no quería perder un año, quería acabar allí la carrera, por lo que pedí ayuda a todas las personas que pude enviándoles una lista con las asignaturas que me faltaban, preguntándoles si sabían si podía cursarlas allí o no. Poco a poco fui tachando algunas y decidí que era una oportunidad que podía no volver a presentarse, así que emprendí mi viaje hacia la Baja Sajonia (Niedersachsen).

Por fin, una vez allí conseguí el nombre de todas las asignaturas de la Universidad y elaboré mi horario, nada usual, ya que lo usual es tener asignaturas en un edificio y que los profesores de las distintas facultades vengan a impartir clase: mi bicicleta se hizo imprescindible para salvar las distancias entre Biología, Geografía, Ciencias de la salud, Sistemas aplicados, Magisterio, Económicas, Filología….

Más de una vez vinieron a mi mente las palabras de la coordinadora de Erasmus Es imprescindible que un Erasmus sepa buscarse la vida entonces me repetía: lo que buscas está en alguna parte, ante todo la cabeza bien alta y paciencia. El miedo fue un sentimiento que se perdió en Alemania, tras visitar múltiples profesores que me miraban maravillados y repetían enhorabuena Frau Villalba (pronunciado por ellos Filalba) por su alemán. Supongo que en otros casos, en Universidades donde los Erasmus son más abundantes será diferente, pues serán más numerosos en las clases. En mis clases yo era la única, una curiosa manera de sentirse doblemente diferente: en cuanto a otra nacionalidad, idioma y en cuanto a otra carrera.

Sin haber dominado el alemán mi experiencia hubiera sido imposible, ya que las asignaturas que cursé fueron seminarios: clases magistrales y luego exposiciones de más de una hora delante de la clase más un trabajo. Encuentro este método muy formador, ya que facilita al alumno la adquisición de conocimientos, que no sólo se plasman sobre un papel, sino que luego tienen que ser transmitidos a los compañeros. Una de los aspectos más interesantes de mi experiencia fue la de infiltrarme en diversos cursos de diversas carreras: mis compañeros estaban en el segundo ciclo y habían cursado una serie de semestres de sus carreras, era curioso inscribirse en la hoja de alumnos de biología, por ejemplo, y poner séptimo semestre de ciencias ambientales

En ningún momento tuve problemas a la hora de nivel, a pesar de no estar especializada, pude sin problemas cursar desde Inmunología con los de ciencias de la salud hasta Ciudad comunicativa y desarrollo regional con los estudiantes de geografía; aportando siempre ese pequeño toque multidisciplinar que nos caracteriza.

Cuando estás fuera de tu país te conviertes en el experto número uno en él, los profesores se interesan muchísimo por que pongas ejemplos de España, en mi caso. Yo tuve muchísima suerte: nunca olvidaré, el video en alemán sobre la Agenda Local 21 que me mandaron desde Calvià tras contarles que estaba desarrollando un trabajo sobre su municipio entre otros detalles.

A parte de las 13 asignaturas, también hice un proyecto Gestión ambiental en las Universidades, tomando como ejemplo la Universidad de Alcalá. Tuve la fortuna de poder encontrar un tutor que había desarrollado su tesis doctoral sobre este tema y que forma parte de la Red de Universidades Alemanas Sostenibles.

Cualquier ciudad cambia cada año, un Erasmus que vuelva a ella encontrará que todo diferente, porque sus amigos, su vida se ha ido. El Osnabrück que yo conocí ha cambiado para siempre, y no sólo eso, tampoco mi vida volverá a ser la misma.

Un año de beca Erasmus puede asociarse a un año sin hacer nada, fiestas, etc. Creo que en la mayoría de los casos no es así.


Alemania y los alemanes
Alemania es un gran país para los estudiantes, que viven sumamente protegidos: residencias maravillosas y baratísimas, coste de matrículas irrisorios (75 € por semestre) incluido transporte por toda la comunidad autónoma, comida baratísima (en Osnabrück además impresionante, la mejor Mensa de Alemania, más que un comedor de estudiantes parecía un restaurante de lujo).

Hay asignaturas increibles: hice una en la que los grupos de trabajo estaban formados por personas de tres universidades diferentes que se comunicaban a través de internet y luego la exposición se dio por viedeoconferencia…

Osnabrück es una ciudad pequeñita y encantadora, diría que tiene el inconveniente de llover todos y cada uno de los días, lo cual se hace insoportable cuando tu medio de transporte es la bicicleta, pero aprendes a apreciar el sol.

Los alemanes. Mi teoría es que los alemanes sufren una pequeña metamorfosis cuando salen de su país: se vuelven más abiertos, más afables

No puedo imaginarme un español que comparta piso y que acuda de puntillas a la cocina, mientras se calienta la comida vuelva a su habitación y luego vuelva a su habitación a comérsela.

Una cosa es cierta, los Erasmus son seres que se encuentran en un sitio nuevo, al que los oriundos ya están adaptados, por lo que tienden a juntarse y a formar un grupo Erasmus. Los oriundos serán seres extraños que raramente se cruzarán con ellos, y los Erasmus se moverán en su microhabitat en su microespacio.


El decálogo de un buen Erasmus:
1. Sólo se es Erasmus una vez, no dejes que nada amargue tu experiencia
2. El Erasmus acaba, no cometas locuras de las que puedas arrepentirte
3. Nunca te eches atrás a la hora de buscar información, siempre hay alguna forma de encontrar lo que buscas
4. Escribe al coordinador de allí presentándote desde el primer día, pregunta, pregunta y pregunta todo lo que no sepas, por muy pesado/a que parezcas
5. Hazte un buen programa con las asignaturas y los horarios, sin olvidar apuntar donde se imparte cada una
6. Hazte un buen plan con todas las excursiones que quieres hacer
7. Apúntate a todo lo que puedas, no pierdas la oportunidad de conocer sitios y gente
8. No te estanques exclusivamente con la gente que habla tu lengua, esfuérzate por hacer amigos oriundos del país
9. NO fiarse demasiado de las maravillas que se cuentan y de lo fácil que es, se suele adornar mucho. Cada caso es un mundo
10. Ser tú mismo y a disfrutar


El después

Al volver de Alemania descubrí que el plan de estudios de mi carrera había cambiado, que nuevas asignaturas habían aparecido. No pude acabar la carrera allí, porque a pesar de todo no pude encontrar todas las asignaturas que necesitaba. Además al volver de Alemania descubrí que el plan de estudios de Alcalá había cambiado, que nuevas asignaturas habían aparecido, por lo que tuve que hacer un año más.

Pero los caminos son misteriosos, precisamente por no haber acabado la carrera todavía he sido una rara excepción de mi promoción, dedicándome a lo nuestro. Trabajo en el departamento de medio ambiente de una empresa alemana, y estoy aprendiendo muchísimo, estoy encantada, luchando por crear un gran nicho a nuestra licenciatura.