La actual crisis climática y la escasez de fertilizantes han incentivado la búsqueda de alternativas más sostenibles para fines agrícolas.

El aprovechamiento de los residuos orgánicos para la producción de compost es una de las medidas más empleadas ya que, este producto es un mejorador de suelos que puede ayudar a varios cultivos durante diversas etapas del crecimiento de los plantones, tal como afirma Alberto Huiman Cruz, profesor de la carrera de Ingeniería en Gestión Ambiental de la Universidad ESAN

Asimismo, los elevados precios de los fertilizantes fomentan el uso del compost, que se presenta como una opción más económica con potencial para generar beneficios sociales, ambientales y económicos, fundamentalmente en la actualidad, tras la pandemia del COVID-19 y el conflicto bélico en Europa, que han limitado el acceso al alimento por gran parte de la población.

Países como Perú, donde el sector de la agricultura es una de las fuentes primarias de alimento para un gran número de personas, requieren alternativas rápidas frente a los fertilizantes sintéticos en continuo decrecimiento. Por ello,  se ha creado una evaluación de intención de siembra por parte del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI), con la finalidad de brindar fertilizantes sintéticos y compost, como una opción gradual de sustitución, para completar las hectáreas potenciales de siembra.

Sin embargo, Huiman afirma que hay múltiples proveedores de fertilizantes hacia el Estado Peruano, pero no se está haciendo énfasis con alternativas como el compost que podría paliar parte de la crisis actual.

El profesor compara los resultados obtenidos en distintos cultivos agrícolas empleando fertilizantes sintéticos y compost e indica que el uso de estiércol bovino, gallinaza y estiércol porcino produce un mayor rendimiento que los productos químicos.

Finalmente, Huiman concluye con la siguiente frase: “En nuestro país hay mercado de fertilizantes, sin embargo, los precios de fertilizantes químicos comerciales se han cuadruplicado, importándose menos y afectando la cadena de suministros. Según el Censo Agropecuario (2012), seis de cada diez productores agrarios en el Perú utilizan fertilizantes químicos, en consecuencia, incrementar el precio perjudica la producción y ganancias”.

 

Fuente: Caretas