La Red emprendeverde de la Fundación Biodiversidad da a conocer, cada cierto tiempo, distintas experiencias de éxito desarrolladas por emprendedores ambientales. En el mes de julio nos proponen cinco iniciativas responsables con el medio ambiente: Geek&Chic e Inèdit, ecoinnovación y ecodiseño; Bridepalla, merchandising ecológico; Rebattery, recuperación de baterías; y CMplastik, economía circular aplicada a mobiliario vial y urbano.

Geek&Chic, soluciones de ecoinnovación y ecodiseño para una transición sostenible

“Cada español genera entre 17-18 kg al año de basura tecnológica según las estadísticas y de esa basura muy poca cantidad es reciclada actualmente”, comenta Óscar Burgos, cofundador de Geek&Chic, un proyecto emprendedor que nace en 2014 para dar solución a parte de esos residuos, que transforman en piezas de joyería y complementos. Él y Conchi Carrabina, cofundadora de la iniciativa, habían trabajado durante 20 años en tiendas de informática propias, pensando siempre en que los residuos generados en el sector eran reaprovechables.

La fabricación de las piezas Geek&Chic, de diseños únicos, es totalmente artesanal. “Las piezas llevan un laborioso proceso de fabricación: cada pieza es trabajada individualmente, tratada e higienizada completamente”, aclara Óscar. Su iniciativa da valor a los residuos de un sector que, en palabras de este emprendedor, puede hacer mucho por reducir su impacto ambiental. “En primer lugar hay que bajar el consumo tecnológico, aumentar la reparación de los equipos y fomentar la reutilización; muchos equipos cuando se quedan obsoletos aún pueden servir para otros servicios o para otras personas”, insiste.

Inèdit, soluciones de ecoinnovación y ecodiseño para una transición sostenible

Acompañar a empresas e instituciones en la transición hacia un futuro próspero y sostenible. Ese es el objetivo de Inèdit, un proyecto que ofrece servicios de acompañamiento a empresas que quieren adoptar modelos de negocio sostenibles y soluciones de ecodiseño.

Como explica uno de sus socios fundadores, Jordi Oliver, “ofrecemos soluciones adaptadas a la necesidad y realidad de cada cliente mediante herramientas técnicas y creativas para la ecoinnovación”. Sostenibilidad y empresa se dan la mano así a través de la ecoinnovación para aumentar la eficiencia y ofrecer mejores servicios. “Aquellas empresas que sean capaces de transformar sus modelos de negocio de tal forma que sean conservativas con el uso de recursos dominarán el mercado”, asevera Jordi.

Tras ocho años desde que la iniciativa naciera y con una facturación anual de 500.000 euros, Inèdit se ha consolidado como proyecto que ofrece soluciones de ecoinnovación como apuesta para mejorar la competitividad de las empresas. “La ecoinnovación como desarrollo de una nueva estrategia de negocios que incorpora la sostenibilidad en todas las operaciones de negocio conduce a un mejor rendimiento y competitividad”, afirma el CEO de Inèdit.

Bridepalla, productos de merchandising que regalan vida

Tras seis años al frente, junto a Alex Jiménez, de Nutcreatives, un estudio de diseño de producto y ecoinnovación, Jon Marín puso en marcha en 2015 Bridepalla, un proyecto de merchandising ecológico que factura 100.000 euros anuales. “Entendemos el merchandising como una oportunidad para generar abundancia biológica. Por eso, todos nuestros productos se basan en la naturaleza (árboles, semillas y plantas), para que, puestos a regalar algo, se regale vida”, dice Jon Marín, socio fundador. Además de centrarse en el regalo de plantas y semillas, “que no generan residuos, sino oxígeno”, un plus de la iniciativa es el ecodiseño del packaging de los productos, “utilizando materiales fácilmente reciclables, como el cartón, e intentando aprovechar al máximo los recursos".

Jon entiende la economía circular como un camino sin vuelta atrás. “De aquí a unos años nos preguntaremos cómo éramos capaces de derrochar todos nuestros recursos y quemarlos o lanzarlos al vertedero”, reflexiona. En ese sentido, destaca el valor de iniciativas como el Green Circular Day, organizado por la Red emprendeverde. “Son buenas iniciativas para poner cara a todos aquellos que estamos implicados en el cambio de modelo y que ayudan a generar sinergias”, concluye Jon.

Rebattery, una segunda vida útil para las baterías

En 2013 Benja Ballesteros puso en marcha Rebattery, una iniciativa que busca volver a poner en el mercado las baterías que se envían a reciclar dándoles una segunda vida útil tras su reparación. “Rebattery es un ejemplo sencillo de que si dejamos de llamar a las ineficiencias residuos y los llamamos recursos podemos crear proyectos nuevos”, puntualiza su CEO.

Desde que el proyecto comenzara su andadura en 2013 ha logrado ser la primera empresa a nivel europeo en desarrollar una tecnología propia patentada para la recuperación de las baterías. “Somos capaces de recoger baterías que estaban para reciclar, recuperarlas y devolverlas con garantía al mercado”, explica Benja. Unas baterías que no etiqueta residuos. “Para nosotros la palabra ‘residuo’ es una aberración y tratamos de contemplar todo recurso en todas las posibilidades −recalca−. Eso nos mueve en un formato que se ha dado en llamar economía circular”.

Con clientes fuera y dentro de España y un volumen de facturación de 1,5 millones de euros anuales, Rebattery es, en palabras de este emprendedor, “una muestra de que lo ecológico es más barato, mejor y más bonito, más saludable y más razonable”.

CMplastik, mobiliario vial y urbano fabricado con residuos de vertedero

Con el principio del reciclaje y el respeto al medio ambiente como base, Carlos Martínez lanzó en 2016 CMplastik, un proyecto de fabricación y reciclaje de mobiliario vial, urbano, industrial y agropecuario partiendo de “residuos de vertedero, cuya vida útil había finalizado; de esta manera nosotros les damos otra utilidad y el residuo deja de ser residuo”. Y que el concepto de la cuna a la cuna está muy presente en esta iniciativa que cuenta con un equipo de diez personas. “La economía circular es por lo que hemos apostado en el ideario de nuestra empresa; lo pensamos para un futuro próximo, pero ya se ha convertido en nuestro presente”.

Entre sus clientes hay entidades públicas, aunque también fabrican para empresas privadas y particulares. El proyecto tiene en el I+D+i uno de sus pilares. “Aunque el mobiliario urbano nos ayudó a empezar este proyecto, queremos que nuestro I+D+i, nos diferencie, ya que podemos diseñar y fabricar diferentes productos para una misma problemática”, comenta su gerente.
Carlos no duda en recomendar a otros emprendedores que pongan en marcha su proyecto en el marco de la economía circular. “Es una muy buena estrategia para que un negocio crezca. Además, es una satisfacción personal trabajar en proyectos así”.

 

Conoce más sobre estas experiencias de emprendedores verdes en las entrevistas a Geek&Chic, InèditBridepallaRebattery y CMplastik.