Las centrales de ciclo combinado de gas natural reducen el consumo de energía, la contaminación atmosférica, el consumo de agua, la ocupación de suelo, el impacto derivado de la circulación de camiones para el aprovisionamiento de materia primera debido al suministro del gas natural a través de un gasoducto, las perdidas de electricidad debido a la ubicación cercana de los puntos de consumo final de electricidad y la inversión inicial. Los rendimientos de una central de ciclo combinado son de aproximadamente el 60% mientras que los de una central térmica convencional de un 37%.

 

Las ventajas ambientales de las Centrales de Ciclo Combinado.