
Los tiempos cambian; esta afirmación que haría las delicias del mismísimo Heráclito de Éfeso es una realidad que percibimos a diario; además, esos cambios no tienen una dirección fija; es decir, no podemos saber qué cambios se perpetuarán hasta el momento en que se están produciendo o comenzando a producir. Si eres una de esas personas capaces de analizar el entorno y acertar cual será la orientación del cambio, enhorabuena, tienes muchas posibilidades de labrarte un buen futuro profesional. En la Teoría evolutiva el concepto está claro: las mutaciones en la naturaleza no se producen siempre para mejorar la especie, sino que simplemente son y aquellas que mejor se adapten a las nuevas condiciones serán las que primarán sobre el resto.
Si acotamos el ámbito de trabajo y hablamos de la sociedad y de la tecnología debemos ser conscientes que esos cambios en la época en la que vivimos, además, se producen en progresión geométrica, es decir, la tasa de variación es cada vez mayor. Como consecuencia de todo ello podría afirmar lo siguiente:
"La forma en que una sociedad se comunica varía con el tiempo; lo único seguro que podemos conocer es cómo se comunicaba antes y cómo lo hace ahora. Más allá de eso, sólo hay incertidumbre"
Aunque en términos generales es un tema bastante interesante, en este artículo voy a centrarme en los aspectos comunicativos entre empresas y sus grupos de interés (stakeholders, por su denominación anglosajona). Por supuesto, siempre en términos de sostenibilidad.
La comunicación en el presente
Los directivos de las grandes empresas son conscientes del valor que proporciona la integración de la variable ambiental y social en la gestión diaria de sus negocios. Ese valor se mide básicamente en clave de eficiencia, reputación y evitación de sanciones. Las grandes empresas disponen de departamentos de Responsabilidad Social Empresarial o Sostenibilidad a través de los cuales se vertebra (individualmente o en colaboración con otros departamentos) la gestión de estos aspectos en la organización: desde el cumplimiento legal hasta la forma de comunicar con los grupos de interés. Si hablamos específicamente sobre la comunicación, podemos comprobar que estas corporaciones ponen a disposición del público informes de diferente índole, así como una multitud de datos sobre su desempeño medioambiental, social y económico. También es patente el uso generalizado de las redes sociales a la hora de personalizar el trato con la sociedad. Si analizamos el flujo de la información se comprueba que la mayor parte de la misma se realiza unidireccionalmente –de la empresa al receptor de la información-, este sistema es denominado en terminología inglesa como push (empujar, de dentro a fuera).
La comunicación en el futuro
El actual modelo de comunicación muestra los signos de agotamiento propios de un sistema que era adecuado para otros tiempos y tecnologías. En el futuro, la Web 3.0, la Web Semántica y los dispositivos portátiles serán claves para entender la nueva forma de comunicar.
En mi opinión las comunicaciones del futuro:
¿Habré acertado en mi predicción?
Debo de decir que en España tenemos empresas grandes cuya gestión de los aspectos sostenibles es muy buena: Iberdrola, Inditex, Acciona, Ferrovial, Endesa y un largo etcétera. En aspectos comunicativos destacaría la web de Responsabilidad Social y Sostenibilidad de Telefónica en España.
Fuente: comunicarsostenibilidad.com