IMF Institución Académica celebró una masterclass con varios expertos de primer nivel en el que se analizaron cómo ha afectado la COVID-19 al consumo eléctrico en estos últimos meses y la importancia del ahorro y la eficiencia. Con formato online, contó con la presencia de Alicia Mateo González, Chapter Lead Advanced Analytics de Endesa; Borja Martiarena, Director de Marketing de Ecovidrio; y José Javier Alonso, coordinador del área de Energías Renovables y Eficiencia Energética en IMF Institución Académica y moderador del evento.

Los expertos coincidieron en que el panorama que está dejando la pandemia es “desolador”, con una “situación delicada” a nivel económico y social, un “preocupante aumento” del desempleo y un comportamiento “diferente” por parte de los hogares, ocasionado por los sucesivos confinamientos, lo que sin duda ha afectado al sector eléctrico. La fuerte paralización de la actividad durante los meses de la fuerte oleada de coronavirus trajo consigo un descenso de los niveles de consumo de electricidad y que provocaron caídas en la demanda de petróleo.

Para comenzar la masterclass, Alicia Mateo realizó un recorrido desde el pasado mes de marzo, con datos esclarecedores que mostraban la caída de consumo eléctrico en la industria. De hecho, en el mes de abril, esta demanda cayó un 23% respecto al mismo periodo del año anterior. “A raíz del estado de alarma, sectores como el alojamiento y la automoción han registrado caídas cercanas al 80%, coincidiendo con el cierre total de la actividad. Y mientras la industria del automóvil se ha recuperado gradualmente hasta el -10%, la hostelería ha continuado con caídas superiores al 30%”. A diferencia del sector industrial, en el consumo doméstico los datos fueron totalmente contrarios, al incrementarse hasta un 10% en pleno confinamiento debido a la modalidad de teletrabajo y el aumento de horas de la población en sus residencias. La mayor subida se produjo en hogares con hijos, que pasaron de trabajar, estudiar y comer fuera de casa a realizar todas estas actividades en ella. Y concluyó apelando a la responsabilidad: “La eficiencia energética es sinónimo de un uso responsable e inteligente de los recursos”, y quiso recalcar la importancia del uso de electrodomésticos eficientes “que al mismo tiempo ayudan ahorrar al consumidor”.

“El reciclado sí ayuda a ahorrar energía”.

Borja Martiarena, por su parte, otorgó todo el protagonismo al reciclaje como clave en el ahorro energético. En el mundo existen 7.700 millones de personas y de media cada uno generamos 750 gramos de residuos al día, debido a la cultura actual de “usar y tirar, que genera una sobreabundancia de basura”.

Sin embargo, la COVID-19 ha provocado un fuerte reajuste, “del cual todavía no se sabe con certeza las consecuencias futuras. Este contexto ha abierto una puerta al consumo de energía de manera respetuosa sobre el medio ambiente”. Así, ha existido un aumento de concienciación durante los meses de confinamiento a raíz de la pandemia, puesto que muchas familias han comprobado el impacto real de la actividad sobre el medio ambiente. Por ejemplo, el reciclaje ha sido una de las principales medidas que los hogares han adoptado para contribuir a la mejora del impacto ambiental.

“Sin duda, el confinamiento ha hecho mella en la mentalidad de la población. Existe una filosofía de reciclaje mucho más acentuada que antes de la pandemia”. “Hay que movilizar para que la gente realice esta actividad de forma regular. Con el vidrio ya existe una costumbre, y es necesario crear este hábito para el resto de materiales también”, añadió Martiarena.

Por parte de IMF Institución Académica, José Javier Alonso aseguró que confía en que esta crisis vaya a otorgar un papel más protagonista a las energías respetuosas con el medio ambiente: “Como el sector de las energías renovables requiere de un menor trasiego de personas y mercancías, los costes de operación y mantenimiento son sensiblemente menores a los de las fuentes convencionales. De ahí que se espera que el uso y la proliferación de las energías renovables se incremente de manera importante en los próximos meses”, explica. Y continuó: “Es probable que se produzca una reconfiguración de las inversiones en el sector energético, principalmente hacia la energía solar fotovoltaica y la eólica, debido también a que sus ratios de inversión y retorno son de los más bajos de las tecnologías renovables”.

Ante el auge del sector y la falta de profesionales, IMF Institución Académica dispone de un máster en Energías Renovables y Eficiencia Energética para formar a profesionales en un área de constante inversión y compromiso por parte de las empresas.

 

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