El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha lanzado a audiencia pública su Hoja de Ruta del Autoconsumo que fija el objetivo de alcanzar 9 gigavatios (GW) de potencia instalada en el año 2030, lo que equivaldría a la producción anual de 9 centrales nucleares. Un objetivo que incluso podría llegar a los 14 GW en el caso darse un escenario muy favorable de alta penetración.

Para trazar las líneas del plan de actuación, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) llevó a cabo un estudio sobre el potencial fotovoltaico del autoconsumo que identificó algunas de las grandes barreras para lograr los niveles perseguidos. Las encuestas realizadas -orientadas al sector residencial, comercial e industrial- apuntaron a la cuestión económica como el principal obstáculo.

Según los resultados, los consumidores creen que el precio de esta tecnología es alto y existen dudas acerca de su fiabilidad y durabilidad. De hecho, más de la mitad de los encuestados (el 56%) percibe que estas instalaciones conllevan un elevado coste y 1 de cada 4 cree que los ahorros conseguidos no son suficientes.

Únicamente un 30,2% de los sectores no residenciales estaría dispuesto a realizar un desembolso para una instalación de autoconsumo fotovoltaico. Entre los que en principio no son favorables a la inversión, más de la mitad (un 53,5%) contemplaría esta posibilidad con algún tipo de financiación. En el caso del sector residencial, un 27,1% de los entrevistados invertiría en esta tecnología y solamente un 13,3% de los más reacios lo harían con ayudas.

Según el análisis, la financiación podría incrementar la disposición por estas inversiones en un 10% aproximadamente en el caso de consumidores residenciales e industriales, un 50% si hablamos de las comercializadoras.

Asimismo, una consulta pública lanzada por el Ministerio a través de su web, entre julio y septiembre de 2020, reveló una especial preocupación por esta misma cuestión. Los 90 agentes participantes, que representaban distintos ámbitos de la sociedad, pusieron el foco en la necesidad de ayudas, sea bien de forma directa o bien a través de bonificaciones fiscales.

En lo que se refiere los costes del sistema, una parte de los participantes de la consulta pública solicitaron una auditora que posibilite un establecimiento de peajes y cargos más equilibrado.

Además, algunos de los consumidores propusieron la modificación de la actual tarifa eléctrica de manera que su peso sea mayor en la parte variable de la factura para enviar al mercado las señales de precio adecuadas que favorezcan el autoconsumo.

Tramitación lenta y compleja

Según recoge el mismo estudio proporcionado por la IDAE, los hogares y las empresas no manifiestan un preocupación significativa por la tramitación referente al autoconsumo o la gestión de las propias instalaciones. Sin embargo, los resultados de la consulta pública revelaron que la burocracia es el principal obstáculo. Los encuestados consideran los trámites largos, complejos y demasiado heterogéneos en función de las comunidades autónomas y distribuidoras eléctricas afectadas.

Una vez el que consumidor haya tomado la decisión de apostar por este tipo de tecnología, es fundamental facilitar la parte de gestión técnica, la administrativa y la contractual asociada a la instalación, de forma que se minimicen los posibles retrasos o incidencias.

La última hoja de ruta señala que las distribuidoras, las comercializadoras y la administración deben mejorar y agilizar la tramitación de los procedimientos referentes al autoconsumo, evitando los conocidos cuellos de botella que retrasan la legalización de los proyectos.

Falta de interés

A pesar de que actualmente la energía solar fotovoltaica es conocida por la mayor parte de la población, solamente un 20% de los consumidores que han participado en el análisis de IDEA está interesado en conocer la viabilidad de una instalación de autoconsumo en su vivienda o negocio.

El 21,3% de los consumidores del sector residencial se muestras abiertos a saber más sobre esta cuestión. El interés aumenta en las familias con un mayor nivel de estudios y en las viviendas donde solamente reside una familia: un 83,3% estaría dispuesto a considerar la posibilidad de instalar paneles solares en su hogar.

En el sector comercial el porcentaje es inferior, solo un 15,5% está interesado en esta tecnología. Los más escépticos justifican su negativa en motivos como los "pocos ahorros en la factura", la "mucha obra y/o cambios estructurales" y en que es "complicado el uso de este tipo de equipos". Entre las industrias, aunque una amplia mayoría tiene conoce esta energía, solo un 15,3% tiene interés debido a los elevados costes que asocian.

Objetivo del  Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC)

De cumplirse el escenario objetivo de 9 GW, el Ministerio destaca que el autoconsumo cubriría una cuarta parte del objetivo del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para la fotovoltaica, de 39 GW.

La mayor parte de la potencia en el escenario objetivo le correspondería al sector comercial, con 5,7 GW, seguido por el residencial, con unos 1,9 GW, y el industrial, con más de 1,1 GW. El plazo medio de amortización de las instalaciones varía entre los 7 y los 11 años. Además, las comunidades autónomas más pobladas son las que tienen un mayor potencial.

FUENTE ORIGINAL: https://www.eleconomista.es/