En el marco del proyecto Grupo Operativo Tuber Label, cuyo objetivo es crear herramientas que favorezcan el posicionamiento y competitividad en los mercados del sector trufero, PEFC España, junto con el resto de los socios, ha realizado un estudio a más de 50 profesionales productores y comercializadores de trufa de España para conocer su percepción sobre la certificación PEFC, herramienta que avala el origen y trazabilidad sostenible de los productos forestales. La mayoría de las empresas encuestadas tiene más de 5 años de experiencia en plantaciones trufares y comercialización y se dedica en exclusiva a la producción o comercialización de este alimento, por lo que la evolución del sector y las tendencias actuales son aspectos que conocen en profundidad.

Las conclusiones revelan que, desde 2012 cuando se realizó un estudio similar, el conocimiento sobre la gestión forestal sostenible y la certificación PEFC ha experimentado un crecimiento sustancial de más del 15%, siendo actualmente conocidas entre el 75% de las empresas del sector trufero. Éstas reconocen el valor de la certificación PEFC y sus beneficios, principalmente la garantía de trazabilidad (en un 79%), la mejora en la comercialización (en un 69%) y la atracción de consumidores sensibilizados con el cuidado del medio ambiente (en un 67%). Concretamente, la certificación PEFC es valorada por los comercializadores de trufa con un 51% de las empresas entrevistadas considerando que aportara "mucho o bastante" valor, e, igualmente, el 50% de los clientes finales la considera significativa.

A pesar de esto, aún existen empresas y consumidores que albergan dudas sobre la confiabilidad de las ecoetiquetas, por lo que es necesario comunicar y sensibilizar con información veraz y casos de éxito para entender el compromiso social y medioambiental que supone contar con la certificación forestal PEFC. Cabe destacar que el cambio climático es la preocupación predominante entre los entrevistados, y una gestión forestal sostenible certificada bajo el Sistema PEFC es un aval para conservar el territorio, adaptarlo a los nuevos cambios y fomentar su desarrollo y el de la diversidad que alberga y también es un motor de la compra de proximidad, de calidad y de origen sostenible.

Este estudio es de gran importancia dado que España es el primer productor mundial de trufa negra, con un 60% de la producción, destinándose a la exportación entre el 80% y de 90%, por lo que el análisis de los resultados ayudará a mejorar y potenciar la trufa en el mercado nacional e internacional al entender las decisiones de compra y venta de las empresas y qué factores afectan positivamente en ellas.

 

Fuente: PEFC