El Ecuador es un país muy diverso, tanto a nivel biológico como cultural. La Región Amazónica, que representa casi el cincuenta por ciento del territorio nacional, provee al país con uno de los mayores rubros de ingresos económicos: el petróleo. Sin embargo, la explotación petrolera ocasiona daños irreparables en la salud ambiental y por ende en la de los seres humanos. Eso ocurrió en el derramamiento de más de 80.000 toneladas de residuos petrolíferos en la zona de Lago Agrio, que durante los años 1964 a 1992 llevó a cabo la petrolera Chevron.

La líder indígena guatemalteca, Rigoberta Menchú, muestra su mano manchada de residuos petrolíferos en una de las piscinas operadas por Texaco entre 1964 y 1992. Fotos de Carlos Rodríguez-Andes. Fuente: Profedus.

Las acciones en pro del “desarrollo petrolero” en el Oriente ecuatoriano, que fueron avaladas por el Estado desde la década de los cincuenta, han provocado la destrucción de la vida en un amplio espectro. La empresa Chevron, antes Texaco, explotó petróleo en el Ecuador desde 1964 hasta 1992. En este período, provocó un derrame de crudo superior al ocurrido en Alaska con el barco petrolero Exxon Valdés. En 1993 como respuesta ante esta situación que denota un gran racismo, arbitrariedad y negligencia, un grupo de treinta mil indígenas y campesinos ecuatorianos iniciaron una demanda contra Chevron en un tribunal de Estados Unidos.

Estas personas pretendían que la empresa reconociera su responsabilidad en la contaminación ambiental y que emprendiera las labores de remediación propias del caso. Sin embargo, Chevron ha realizado varias estrategias desde ese entonces hasta la actualidad para no acatar el veredicto del juez ecuatoriano que lo declaró culpable en el año 2011. No obstante, los demandantes siguen atentos para continuar su lucha en busca de la dignidad que les fue arrebatada de una forma injusta y cruel.

Este ejemplo de la resistencia de un grupo minoritario en un país “en vías de desarrollo” representa ya una victoria para los pueblos oprimidos por la voracidad de los países poderosos del norte. Significa también un acto de protección a uno de los ecosistemas primordiales para el equilibrio ambiental del planeta. En este trabajo se pretende poner en manifiesto la admirable acción de este grupo de ecuatorianos frente a los abusos de Chevron, como una forma de dar a conocer esta lucha que es la lucha contra el colonialismo y en favor de la vida.

 

Indígenas Amazónicos Ecuatorianos versus Chevron: la lucha de la dignidad por la vida versus el derrame de la selva, por María Elisa Durán López.