Noruega apuesta definitivamente por el vehículo eléctrico

Noruega quiere enchufarse al siglo 22. El país escandinavo está llevando a cabo políticas medioambientales que lo colocan en la entrada de una era aún más verde. A pesar de tener una fuerte industria petrolera, el Ejecutivo conservador de Erna Solberg empezó el año con un gran objetivo: eliminar los coches de combustión fósil a partir de 2025. “Está en nuestro ADN dejar a las generaciones futuras las cosas en mejores condiciones de las que las recibimos”, defiende Inger Solberg, directiva de Innovation Norway (IN), la agencia pública que invierte 400 millones de euros anuales en sostenibilidad.










