Los doce grandes corredores ecológicos que necesitan ser preservados

Los espacios naturales españoles están cada vez más aislados: territorios de gran valor ecológico y con buenas medidas de protección que sin embargo cumplen a medias con su función de conservar la biodiversidad. El problema es que no están bien conectados y los animales tienen dificultades para moverse por la península ibérica. Carreteras, autopistas, vías de tren, presas y otros obstáculos artificiales les cortan el paso, impidiendo el intercambio genético, la dispersión de semillas y otras funciones naturales. WWF ha analizado esta situación en un informe en el que identifica los doce grandes corredores ecológicos que utiliza la fauna para desplazarse, junto con 17 zonas críticas, o cuellos de botella, que deben ser restaurados urgentemente. La supervivencia de especies amenazadas como el lince y el oso pardo dependen de estas 'autopistas salvajes'.






















