La doctora en Ciencias Ambientales Yael Yvette Bernal Hernández, de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), encabeza la investigación para conocer el estado de salud de jornaleros indígenas huicholes —wixárikas— que trabajan en zonas agrícolas de la región y que están potencialmente expuestos a plaguicidas. La especialista, miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), candidata a nivel I, señaló  que la exposición a compuestos químicos utilizados como plaguicidas, conlleva secuelas en la salud humana, con efectos nocivos en el sistema inmunológico, reproductivo, neurológico y consecuencias genotóxicas, entre otros.

La investigadora de la Unidad Académica de Ciencias Químico Biológicas y Farmacéuticas de la UAN dijo que la presencia de estas afectaciones depende del tipo de plaguicida, así como de la frecuencia de uso o exposición a la que se someten las personas y a factores genéticos propios de cada individuo; además de que el riesgo a la sobreexposición y a padecer algún efecto adverso aumenta debido a la falta de información para el manejo adecuado de los plaguicidas. “Lo que encontramos en un estudio preliminar es que 80 por ciento de los indígenas que cada año migran desde su lugar de origen a las costas del estado para emplearse en las zonas agrícolas, no saben leer ni escribir, con lo que difícilmente tienen información sobre el uso y manejo de estos compuestos y, por lo tanto, desconocen los efectos tóxicos por exposición a plaguicidas”, asentó.

Refirió que los jornaleros indígenas son una población potencialmente vulnerable a los efectos tóxicos de los plaguicidas, debido a las condiciones en que viven y laboran en los campos, además de que no usan equipos de protección y seguridad adecuados; también mencionó que los riesgos aumentan al no saber leer ni ser capacitados sobre el efecto tóxico de los compuestos.

El registro para reclutar a la población de estudio iniciará en el mes de agosto, con una muestra de al menos 200 jornaleros, a quienes se les explicarán los objetivos del estudio y, una vez que acepten participar, se ofrecerá de manera gratuita una serie de estudios clínicos, como química sanguínea, biometría hemática, grupo sanguíneo y examen general de orina, que servirán para conocer el estado general de salud de los participantes. El muestreo se realizará en dos periodos: uno en temporada de alta exposición a plaguicidas, que será en los meses de septiembre y octubre, cuando los jornaleros bajan a la costa del estado; y en marzo o abril del próximo año, que sería el periodo de baja exposición, cuando los jornaleros se dedican a otras actividades, como la pesca o la venta de artesanías.

Lo anterior permitirá establecer comparaciones entre la exposición y los biomarcadores toxicológicos evaluados en el mismo grupo de estudio. “Se evaluará una batería de biomarcadores toxicológicos, estos son respuestas biológicas, fisiológicas o bioquímicas de un organismo ante la exposición a un tóxico, en este caso a plaguicidas", explicó. Bernal Hernández adelantó que se pretende canalizar, a través de instancias gubernamentales de salud o directamente con especialistas, a aquellos jornaleros que resulten con padecimientos de necesario seguimiento.

Investigación piloto

La científica informó que esta investigación ya tuvo un estudio piloto, desarrollado con apoyo de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) de Nayarit, en comunidades indígenas cercanas a Tepic, la capital del estado. En ese primer estudio, se logró la participación de 126 jornaleros, hombres y mujeres, expuestos potencialmente a plaguicidas. Reveló que en el trabajo preliminar identificaron algunos signos y síntomas asociados con exposición a plaguicidas, además se observó una alteración en parámetros bioquímicos y hematológicos, mismos que se han observado en otras poblaciones.

“Las mujeres jornaleras mencionaban haber presentado abortos espontáneos, haber tenido problemas para lograr un embarazo o haber tenido hijos con problemas al nacer, padecimientos que, en su momento, no fueron registrados por autoridades de salud y no existen registros formales ante instituciones. Además, los mismos jornaleros mencionaban que había más hermanos enfermos por ir a trabajar al campo”, dijo Bernal Hernández. Asimismo, se identificó que la población wixárika presenta polimorfismos genéticos que los pudieran hacer más resistentes a los efectos tóxicos de los plaguicidas, pero que nos los exentan de presentar algún daño por exposición a largo plazo, como daño a nivel de ADN. La académica dijo que no existen datos certeros sobre la relación entre el desarrollo de algún tipo de cáncer y el uso de plaguicidas en estas poblaciones; sin embargo, existe clara evidencia científica de que la exposición a plaguicidas está asociada con diferentes tipos de cáncer.

Por último, la doctora en Ciencias Ambientales Bernal Hernández precisó que la investigación contribuirá a tener un panorama más completo de los efectos tóxicos de los plaguicidas en estas poblaciones; sin embargo, es necesaria la intervención de los diversos sectores para mejorar las condiciones laborales de los jornaleros indígenas, que cada año arriesgan sus vidas en los campos agrícolas de la región, y se darán a conocer los datos a las autoridades competentes para que se generen las medidas necesarias de atención a los pueblos originarios de Nayarit.

 

Fuente