Monografías y Artículos de Medioambiente.

Compartir en Facebook Compartir en Lindkedin twittear Más...

oopinionLa Comisión Europea ha cortado por lo sano. La minería de carbón español tiene los días contados. Por una vez la racionalidad ambiental y los intereses colectivos parecen haber vencido. El clima, los sistemas vivientes y la ciudadanía, ganan.



Ha fracasado la insensata apuesta de Zapatero a favor de dar continuidad a los masivos subsidios a la no rentable y muy contaminante actividad minera del carbón para la producción de electricidad en España, unas subvenciones que según la misma Unión Europea debían terminar a finales de este año 2010. Contrariando la propuesta del Comisario Almunia que pretendía extender las ayudas al carbón hasta el 2023, la Comisión Europea ha apostado por permitir la ayuda estatal solo hasta el 2014 y bajo unas estrictas condiciones que obligan al cierre de toda la minería europea económicamente deficitaria. Es decir, el cierre de todas las empresas mineras del carbón que en España absorben de las arcas públicas las exhorbitantes cifras de unos 85 mil euros al año para mantener a cada minero empleado. Ahora la UE solo permitirá la ayuda estatal al carbón para el proceso de desmantelamiento y rehabilitación de las minas. Este es el compromiso alcanzado en medio de una agria tensión, debido a que otros Comisarios querían establecer inmediatamente una radical supresión de las subvenciones al carbón por parte de los estados miembros.

También ha quedado totalmente fuera de juego el "Real Decreto Español" ideado por el ministro Sebastián, que pretende impulsar la quema de "carbón nacional" y compensar a las empresas térmicas españolas con primas económicas para que lo compren y quemen con precios fijos y con la garantía de colocación de la electricidad que produzcan. Con esta contundente posición contra las subvenciones a los empresarios del carbón adoptada por la Comisión Europea, pierde toda credibilidad y fuerza no solo el Real Decreto de ayudas económicas a las térmicas de carbón, sino todo el frente pro-carbón en España. Se malogra su desesperada búsqueda de apoyos europeos, y cae por los suelos la legitimidad de las demandas de más y más subvenciones al sucio carbón por parte de los sindicatos UGT y CCOO, los partidos PP, PSOE e IU, la patronal minera y el mismo gobierno de ZP. La falsa retórica sobre el supuesto valor estratégico y de seguridad del carbón "nacional" dentro del mix eléctrico español no ha convencido en Bruselas. En la reunión de Comisarios ni siquiera se ha llegado a discutir la delirante propuesta española de alargar los plazos para poder continuar con las inyecciones de dinero público a las extracciones mineras. La política de reflotar año tras año esta actividad empresarial inviable económicamente entra en conflicto frontal con la filosofía y contenido del nuevo marco europeo sobre el carbón, que aboga por la libre competencia y el fin de la protección de la energía extraída del carbón, ambientalmente muy destructiva de ecosistemas locales y muy contaminante del clima común. 

Sin embargo, la decisión adoptada por la Comisión europea no es formalmente definitiva, y este es un aviso para no bajar la presión por parte de los intereses ambientales y ciudadanos en juego. Un nuevo marco de regulación del carbón en Europa se ha de concretar en los próximos meses ya que el reglamento actual del carbón prohibe las subvenciones al carbón después del 31 de diciembre el 2010. Todavía el Consejo Europeo, es decir los 27 estados miembros de la Unión Europea, debe refrendar la propuesta de la Comisión Europea. 

De momento, podría ser que España y Alemania se opongan a la propuesta anti-carbón adoptada por la Comisión Europea, y podrían intentar juntarse con algunos otros países mineros como son Rumanía, República Checa y Hungría, para formar "una minoría de bloqueo" dentro del Consejo Europeo, y con ello intentar paralizar una posible nueva ley europea que cuente con el apoyo mayoritario de los estados miembros de la UE. Para conseguir obstruir la aplicación de la nueva norma aprobada por la Comisión Europea, el gobierno español puede intentar aprovecharse del hecho de que el sistema de voto mayoritario en el Consejo Europeo y establecido por el Tratado de Lisboa aún no se aplica, ya que el Consejo de Ministros ha decidido regirse hasta el 2014 por la norma de "mayoría cualificada" establecida por el Tratado de Niza para las votaciones en su seno. 

El debate sobre las subvenciones a la minería de interior y a las extracciones de los cielos abiertos también alcanzará al Parlamento Europeo, que tendrá que pronunciarse sobre el futuro del carbón en Europa. Siguen en alto las espadas de la confrontación entre el gran negocio para algunos empresarios mineros y la salud ecológica común y colectiva.

 
Boletín Novedades Ambientales

Colaboramos con:

Pregunta y Opina

Foro para Ambientólogos y otros Profesionales del Medio Ambiente