Transformación del paisaje por el desarrollo turístico

newsEn la segunda mitad del siglo XX surge lo que hoy se entiende por turismo como un fenómeno de masas económico social. En la actualidad, el turismo es considerado como una actividad cada vez más importante en el crecimiento económico de una determinada región. La relevancia de esta actividad ha dado pie a la formación de estudiosos en el tema. Alejandro Palafox Muñoz, maestro en estudios turísticos y doctor en Ciencias Ambientales por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), trabaja desde hace varios años en temas como el análisis del turismo desde la óptica de la economía política, el desarrollo sustentable, la ecología política, entre otros.

Alejandro Palafox Muñoz, que actualmente es investigador y catedrático de la Universidad de Quintana Roo (UQR) señala que a pesar de ser considerada como una actividad importante en términos de crecimiento económico, tiene su contraparte. Para el investigador, esta actividad es promotora del modo de producción capitalista que ha llegado a generar secuelas sociales, ambientales y económicas en los destinos turísticos. Una de ellas es el desplazamiento de las comunidades originarias, así como la transformación de los paisajes para estos fines. El especialista señala que son los recursos naturales y culturales los principales atractivos para el desarrollo de centros turísticos, por lo que también son un componente importante en el proceso de la transformación del paisaje.

Por ejemplo, “en Cozumel, Quintana Roo, el ejido era la zona costera, los empresarios vieron que el lugar comenzó a generar riqueza, mueven el ejido al interior de la isla, es decir, ya no son costeros, y quien se hizo de estos terrenos fue el capital privado. Todo ello lleva un componente de carácter ideológico, es decir, se tiene que convencer a la gente de que esta actividad es la mejor, pero no es la mejor en la forma en la que está organizada. Cuando el estado interviene, el capital extranjero es demasiado y entonces la pequeña empresa no tiene posibilidades de competir”, explica.

Alejandro Palafox Muñoz, quien estudió la transformación de Cozumel en destino turístico, pone en relieve el proceso que atravesó la isla del Caribe mexicano para convertirse en uno de los destinos turísticos más visitados de la región, hasta ser hoy un centro cuya fortaleza turística son las empresas locales. Cozumel, que se caracteriza por sus largas playas de arena blanca, sus tranquilas aguas cristalinas, así como sus numerosos arrecifes coralinos, tuvo sus primeros inicios en el ámbito turístico en la década de los años veinte.

En el artículo "Cozumel y la transformación del paisaje" publicado en la Revista de Ciencias Sociales de la Universidad de Costa Rica, Alejandro Palafox, Arturo Aguilar y Julia Sderis Anaya señalan que al inicio de la década de 1920, “la economía de la isla estaba fundamentada en el sector primario, principalmente por la exportación de chicle y copra, y donde los medios de producción eran distribuidos entre los habitantes de la isla. Con el paso de los años, a finales de la década de los años cincuenta, la actividad turística se presentó como una solución económica para el crecimiento de la isla a través del buceo y el turismo de playa”.

Un fenómeno turístico que presentó más adelante la región fue el establecimiento del turismo de cruceros, para lo cual se dotó de infraestructura para dar arribo a las naves. A este proceso de cambio el investigador denomina “transformación del paisaje”, y es que Alejandro Palafox y Emilio Arriaga señalan en el libro La configuración capitalista de los paisajes turísticos que “el comercio en la isla modificó su esencia, en la década de los 80 y 90, el comercio sobre el malecón costero eran principalmente restaurantes, hoteles, tiendas de artesanías, entre otros; sin embargo, al comenzar la promoción intensiva del turismo de cruceros, estos espacios fueron cambiando a la venta de platería y joyería —diamantes, piedras preciosas y metales”. En la actualidad, dice el investigador miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), se “da mucha prioridad a las empresas locales para que sean ellas quienes controlen el mercado. Hay hoteles de cadena pero son la minoría, como no tiene un ejercicio fuerte de mucho visitante, lo que se hace es que se gira la estrategia hacia el arribo de cruceros”.

Por ahora, el investigador estudia el fenómeno de la actividad turística en el medio rural. De acuerdo con el artículo "Turismo y nueva ruralidad: camino a la sustentabilidad social", la importancia de esta actividad comenzó en los países europeos, expandiéndose a nivel mundial hasta convertirse en una herramienta política estratégica para el desarrollo económico y la solución adecuada para revitalizar los espacios rurales. “De esta forma, surgieron diversas formas de turismo concentradas por el turismo alternativo, de naturaleza o rural, sus diferencias radican en el tipo de actividades que se practican”, señala el texto antes citado.

El doctor Alejandro Palafox señala que el fenómeno de la nueva ruralidad es promovida por el estado y comunidades, “es muy similar al concepto de sustentabilidad de tipo social. La nueva ruralidad nace en los organismos internacionales que se dan cuenta que el modo de producción actual está deteriorando el medio ambiente y lo que hacen es protegerlo, pero se privilegian las acciones en pos de un crecimiento económico, entonces este triángulo de la sustentabilidad se desbalancea. Primero hay que trabajar la parte social para equilibrar un poco las cosas, para después ver cómo integrar los otros aspectos", destaca el también miembro de la Academia Mexicana de Investigación Turística (AMIT).

Alejandro Palafox Muñoz explica que se trata de una línea de trabajo de corte crítico, que busca encontrar las contradicciones que establece este modo de producción, así como las repercusiones de la gente que vive en las comunidades rurales. “El hecho de marcar estas contradicciones nos invita a hacer sugerencias. Lo que hacemos es aprender de quienes ya están desarrollando este tipo de situaciones, porque también el aprendizaje de las comunidades es empírico. La idea es juntar este conocimiento y llevárselo a otras comunidades, a los estudiantes y a las nuevas generaciones quienes se enfrentarán a estas nuevas contradicciones”, dice.

Además, señala que desde su trinchera, un grupo multidisciplinario de investigadores adscritos a centros de investigación, universidades e instituciones públicas y privadas, que pertenecen a la Academia Mexicana de Investigación Turística, realiza estudios en el área para mostrar un enfoque diferente de la actividad turística. “Estamos acostumbrados a ver enfoques de marketing, las nuevas generaciones de estudiantes tienen un enfoque empresarial súper saturado. El proceso de producción del turismo actual tiene repercusiones a nivel social y ambiental, es así que uno de nuestros objetivos es mostrar la otra cara de la moneda, es decir, finalmente el proceso de producción de turismo tiene repercusiones”, finaliza el doctor en Ciencias Ambientales.

Fuente: CONACYT.