Con motivo del Día Mundial del Medioambiente, y a seis meses de que venza el plazo para que las empresas obligadas cuenten con planes de movilidad sostenible al trabajo, Joinup, advierte de que el reto no será solo cumplir con la nueva Ley de Movilidad Sostenible, sino convertir esos planes en herramientas útiles, medibles y adaptadas a la movilidad real de cada organización.
Según IDAE, el 40% de los desplazamientos en día laborable están vinculados al trabajo y seis de cada diez se realizan en coche. Además, la norma amplía el foco más allá de la plantilla, ya que los planes deberán tener en cuenta también a visitantes, proveedores y otras personas que necesiten acceder al centro de trabajo.
En este contexto, el carpooling corporativo será una de las medidas con mayor recorrido para reducir el uso individual del vehículo privado, pero Joinup señala que no todas las necesidades de movilidad se resuelven de la misma manera. Los desplazamientos al centro de trabajo conviven con viajes a reuniones, traslados a estaciones y aeropuertos, eventos corporativos, uso de vehículo propio, aparcamiento y recarga eléctrica. Por ello, la compañía identifica cinco puntos que las empresas no deberían pasar por alto al preparar sus planes de movilidad sostenible.
1. El carpooling ayuda, pero no puede ser la única medida
En un contexto en el que más del 60% de los coches que circulan lo hacen con un solo ocupante, el carpooling corporativo puede convertirse en una herramienta especialmente útil para reducir vehículos en circulación, emisiones y presión sobre los aparcamientos. Sin embargo, no todos los empleados tienen los mismos horarios, rutas o necesidades.
Por eso, Joinup defiende que el coche compartido debe integrarse dentro de una estrategia más amplia, que también contemple taxi corporativo, parking, recarga eléctrica, control de kilometraje y movilidad para eventos. De esta forma, cada desplazamiento puede resolverse con la alternativa más adecuada según el tipo de trayecto, el perfil del empleado y las necesidades operativas de la empresa.
2. La movilidad debe poder medirse
Uno de los principales retos para las empresas será conocer cómo se mueven realmente sus empleados y qué impacto tienen esos desplazamientos. Sin datos, los planes corren el riesgo de quedarse en una declaración de intenciones difícil de aplicar, evaluar o mejorar con el tiempo. Joinup centraliza la información de movilidad en una única plataforma, lo que permite analizar trayectos, costes, uso de servicios y emisiones. Esta visión integrada facilita a las compañías tomar decisiones con datos, hacer seguimiento de sus avances y adaptar sus medidas a la realidad cambiante de la organización.
3. La recarga eléctrica será cada vez más importante
La transición hacia vehículos eléctricos o híbridos enchufables puede complicarse si los empleados tienen que usar distintas aplicaciones, adelantar pagos o gestionar tickets de varios operadores. Además, la falta de recarga efectiva puede limitar el impacto ambiental real de las flotas electrificadas.
La Comisión Europea ha señalado que las emisiones reales de los híbridos enchufables son, de media, 3,5 veces superiores a los valores de laboratorio, en gran parte porque no se cargan ni se conducen en modo eléctrico con la frecuencia prevista. El ICCT también sitúa el consumo real de los PHEV en Europa entre tres y cinco veces por encima de los valores WLTP. En este contexto, Joinup simplifica el proceso al integrar la recarga eléctrica en su plataforma, facilitando el acceso a puntos de carga, el control del consumo y la gestión centralizada del gasto.
4. El parking también forma parte de la movilidad sostenible
Aparcar no es un detalle menor dentro de la movilidad corporativa. En entornos urbanos, hasta un 30% del tráfico puede corresponder a vehículos buscando plaza, un fenómeno conocido como “tráfico de agitación”. Además, la búsqueda de aparcamiento puede representar alrededor de una cuarta parte del tiempo que una persona pasa dentro del coche.
A través de su servicio de parking, Joinup permite reservar y gestionar plazas desde la app, reduciendo desplazamientos innecesarios, tiempos improductivos y cargas administrativas para empleados y empresas. Esta solución resulta especialmente relevante en desplazamientos a centros urbanos, estaciones, aeropuertos, sedes corporativas o eventos profesionales.
5. El plan debe servir también para ahorrar tiempo y costes
La movilidad corporativa suele generar cargas administrativas para empresas y empleados, desde facturas y tickets hasta notas de gasto o liquidaciones de kilometraje. Si el plan de movilidad no simplifica estos procesos, será difícil que se integre en el día a día de la organización. Joinup digitaliza estas gestiones y las reúne en una única herramienta, lo que permite controlar mejor el gasto, reducir tareas manuales y hacer que la movilidad sostenible sea también más eficiente para la compañía. De este modo, el plan deja de ser solo una obligación regulatoria y se convierte en una palanca para mejorar la operativa, ahorrar tiempo y optimizar recursos.
“Para mí, el mayor error sería entender los planes de movilidad como un trámite más. Sería perder una oportunidad muy concreta: ahorrar costes, mejorar la operativa diaria y hacer real un compromiso con la sostenibilidad que, de tanto repetirse sin datos ni cambios tangibles, corre el riesgo de sonar vacío. La movilidad de una empresa no cabe en un documento estático; cambia con los turnos, los centros de trabajo, las visitas, los eventos, los viajes y los hábitos reales de los empleados. Por eso, el reto no es solo aprobar un plan, sino construir un sistema que permita medir, corregir y adaptar la movilidad con el tiempo”, afirma Elena Peyró, CEO y cofundadora de Joinup.
Fuente: Joinup