Las altas temperaturas, rozando casi los 40 ºC, registradas en el circulo polar ártico están causando incendios forestales denominados "incendios zombies" por la forma en que viven bajo el suelo nevado y reaparecen a la superficie.

Siberia lleva sufriendo temperaturas de más de 5 ºC por encima de la media durante lo que llevamos de año y en algunas ciudades del Ártico ya se han registrado este verano temperaturas de 38 ºC, como es el caso de Verkhoyansk en la Siberia Oriental de Rusia.

El calentamiento está disminuyendo el grosor de la capa de hielo del Ártico y provocando el deshielo del permafrost. Este tipo de incendios se provocan por la combustión de las turberas (materia orgánica retenida en el permafrost) que liberan grandes cantidades de carbono. Para lograr que el incendio se genere en estas capas profundas de la tierra, el incendio puede generarse inicialmente en la superficie y trasladarse a capas internas donde se encuentra esa materia orgánica anteriormente congelada, que prolonga la combustión como una mecha encendida.

El Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copérnico (CAMS) controla vía satélite estos incendios originados en el círculo polar ártico. Se cree que fueron originados durante el verano del año pasado y han resurgido a la superficie con la llegada de las altas temperaturas. Estos incendios han permanecido activos desde 2019 bajo profundas capas de hielo hasta ahora.

La pérdida de hielo en el Ártico y la combustión de sus suelos tienen graves consecuencias ambientales en todo el mundo. Supone la emisión de megatoneladas de CO2 a la atmósfera agravando las condiciones climáticas. Pero todavía es peor la emisión de metano generada por estos incendios, ya que estos suelos son ricos en este gas de efecto invernadero, más nocivo que el CO2.

 

Fuente: #porelclima