Durante décadas y hasta principios de los 90 nuestro país produjo lindano, pero aún existen puntos preocupantes sobre este químico como la fábrica de Sabiñánigo, sin desmantelar. El lindano, isómero gamma del hexclorociclohexano, se fabricaba como un insecticida organoclorado, y como tal resultó ser persistente, tóxico y bioacumulable, por lo que la UE lo prohibió en 2008. El proceso de producción generaba entre seis y diez toneladas de residuos por cada tonelada de producto final. Estos residuos poseían unas características contaminantes similares a las del lindano. Las principales fábricas se ubicaron en Bizkaia, Huesca y Pontevedra.

La sustancia conocida como lindano

El lindano es un compuesto químico que ha sido utilizado como plaguicida. Se trata de una sustancia organoclorada, es decir, un hidrocarburo donde los átomos de hidrógeno han sido sustituidos por otros de cloro. También es conocido como γ-isómero hexaclorociclohexano (HCH). Los organoclorados son compuestos orgánicos que han sido tradicionalmente utilizados como plaguicidas, disolventes y aislantes. Los ejemplos más conocidos de estas sustancias son el DDT o el aldrín.

La mayoría de los organoclorados son compuestos orgánicos persistentes (COP) que se caracterizan por tener una elevada:

  • Persistencia: su biodegradación es lenta.
  • Toxicidad: causan efectos adversos en la mayoría de las especies animales y en el medio natural en general.
  • Movilidad: presentan una elevada volatilidad.
  • Bioacumulación y biomagnificación: su alta afinidad por las grasas (se une fácilmente a este tipo de tejido), junto con la difícil biodegradación, facilita que estos compuestos se acumulen en la cadena trófica y que su concentración se eleve en niveles tróficos superiores. De hecho, en los años setenta del pasado siglo se llegó a detectar la presencia de DDT en la grasa de los pingüinos de la Antártida

El lindano en España

Existen puntos de contaminación que envuelven al lindano bien conocidos y altamente preocupantes como el de Sabiñánigo, cuya fábrica aún no ha sido desmantelada, y que alberga en este y otros emplazamientos cercanos una carga tóxica de difícil gestión. Miles de toneladas de residuos conectados a nivel hidrológico con el río Gállego que constituyen una bomba química y cuya costosa gestión es una lucha contra el tiempo que plantea retos aún sin solucionar.

Pero más allá de este y otros puntos localizados, se sabe que los residuos de lindano viajaron a diferentes puntos de la geografía española, sin que en muchos casos se conozca la ubicación de los vertidos, la cantidad depositada y las condiciones en que se realizaron. Elsto explica que años después de su prohibición se siga detectando su presencia por parte de las confederaciones hidrográficas en bastantes cursos de agua distribuidos por casi todo el país.

Existen casos recientes muy alarmantes aún sin solución satisfactoria, como la contaminación del embalse de Oiola, que abastece de agua de boca a más de 100.000 personas y que ha sido desconectado intermitentemente en función de los niveles medidos desde que por primera vez se detectara la sustancia en 2008. Tras un considerable gasto económico por parte del gobierno autonómico, a fecha de hoy todavía no se ha localizado el foco de la contaminación del lindano, que aumenta en épocas de fuertes lluvias.

La ubicación de estos y otros vertidos continúa hoy siendo un misterio, lo que subraya la necesidad de afrontar decisivamente esta situación para erradicar esta herencia ambiental que aun hoy no ha acarreado las debidas responsabilidades penales, administrativas y políticas.

Ecologistas en Acción lleva varios años trabajando en alianza con otras organizaciones para poner este el asunto del lindano sobre la mesa de las instituciones europeas. Fruto de este trabajo, el Parlamento europeo encargó un estudio en 2016 gracias al cual hoy sabemos que la contaminación por lindano es un problema estructural también en otros países de Europa, donde la producción de esta sustancia dejó una huella ambiental que aún perdura. Mediante el informe Fabricación y uso del lindano. Crónica de un envenenamiento persistente y silencioso se exige al Gobierno español y al resto de administraciones afectadas que asuman de una vez la responsabilidad de dibujar el mapa del lindano en España y pongan los medios para erradicar esta carga contaminante.

 

Fuente: modificado de Ecologistas en Acción.