GRI señala que uno de los aspectos con alta prioridad en la agenda pública es todo lo referente a la seguridad, por lo que el suplemento ayuda a los gestores a monitorizar y medir sus acciones para reducir el riesgo de accidentes.
Respecto a la contaminación acústica, que afecta a las personas que viven cerca de las instalaciones, se señala que no hay un acuerdo internacional sobre los niveles de ruido aceptables y existe una fuerte discusión sobre como debe ser medida.
En este sentido, asegura que las empresas que componen este sector económico pueden llevar a cabo medidas para la reducción del ruido, por lo que este suplemento trata de ayudar a medirlo de manera que pueda servir como base para la implementación de iniciativas para su disminución.