La preocupación por el medio ambiente se empieza a imponer también en la automoción. Primero fueron los coches de bajo consumo, luego los híbridos, y ahora mismo los que están tirando del carro de la movilidad sostenible son los vehículos eléctricos. Es una tendencia que la ciudad de Madrid quiere implementar para los taxis de sus calles.

Así, la alcaldesa de la capital de España, Manuela Carmena, fue la encargada de presentar la pasada semana la primera flota de taxis compuesta exclusivamente por vehículos eléctricos en Madrid, llamada Taxi Ecológico, convirtiendo a la urbe en una de las pioneras europeas en este ofrecer este servicio a todos sus habitantes. El proyecto se inició a finales de 2016 tras un acuerdo entre el consistorio madrileño, la empresa La Ciudad del Taxi y la compañía Nissan. El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado una dotación de 279.000 euros para la adquisición de vehículos que cumplan las condiciones de bajas emisiones

La apuesta por el taxi ecológico en Madrid comienza con una flota de 110 vehículos eléctricos. En un primero momento circularán 23 por la ciudad, incorporándose el resto de manera paulatina. El modelo elegido para dar pistoletazo de salida a este importante y ambicioso proyecto es el Nissan Leaf 30 kWh, un modelo 100% eléctrico que ha copado las ventas a nivel mundial dentro de su categoría.

De esta forma, Madrid cuenta con una flota de taxis de bajas emisiones (entre los que hay que incluir los híbridos, a gas y eléctricos) del 35% del total de la flota, calculada en 5.400 automóviles. Estos datos colocan a la capital de España como una de las ciudades europeas con mayor cantidad de estos coches.

Hay que destacar que el uso de esta clase de medio de transporte supone entre otras cosas mucha menos contaminación para una ciudad castigada por la polución, pero también menos ruidos y menos costes para el bolsillo de los usuarios. Según los datos oficiales, los coches eléctricos evitan la emisión a la atmósfera de 2.250 kilgramos de CO2. En el caso de los taxis, al ser un vehículo de tanta movilidad, el ahorro podría rozar los 9.000 kg de CO2 cada año de uso. Una cantidad más que suficiente para fomentar esta alternativa.

Una de las principales preguntas o dudas que generaba la apuesta por el taxi respetuoso con el medioambiente en Madrid era la autonomía de sus baterías. Así, la autonomía de este vehículo se cifra en 250 kilómetros con una sola carga, pudiendo recuperar el 80% de su capacidad en solo media hora. Estos datos son suficientes para poder cubrir la demanda en el sector. En último lugar, desde el consistorio de la capital de España se ha declarado que este proyecto se considera básico para poder reducir los impactos ambientales de la movilidad en la capital.

 

Fuente: modificado de Comunicae.