AFELMA propone implementar un pasaporte energético para impulsar la rehabilitación del parque edificatorio nacional

La Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes (AFELMA) ha iniciado una serie de reuniones con gobiernos e instituciones a nivel nacional, autonómico y municipal, entre ellos responsables del área de Coordinación de la Acción del Gobierno y de la Conselleria de Vivienda y Arquitectura Bioclimática de la Generalitat Valenciana, para proponer soluciones que permitan dar un salto de calidad en las actuaciones de rehabilitación de viviendas, oficinas y edificios industriales, aprovechando los fondos de recuperación de la UE para mejorar tanto el ahorro energético como el confort y la seguridad de todo tipo de inmuebles.

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Entre las medidas planteadas por el sector de las lanas minerales, -que se han explicado en sendas reuniones con el área de Coordinación de la Acción del Gobierno y la Conselleria de Vivienda y Arquitectura Bioclimática de la Generalitat Valenciana - destaca la implantación del llamado pasaporte energético, un plan de acción para rehabilitar integralmente los edificios mediante fases definidas que pueden ejecutarse en un plazo de cuatro años.

Según datos oficiales, se estima que el parque de edificios en España es responsable de aproximadamente el 30% del consumo de energía final, y de un tercio de las emisiones de CO2. Sin embargo, un 90% de las viviendas fueron construidas antes del primer código técnico de edificación y el 60% antes de que existiera cualquier normativa de eficiencia energética. Además, el 92% de estos edificios seguirán en pie en 2050. Esta realidad se suma al continuo aumento de la factura energética de las familias, muchas de las cuales tienen problemas para afrontar unos gastos desproporcionadamente altos respecto a sus ingresos.

En este contexto, AFELMA ha hecho un llamamiento a las distintas administraciones para que aseguren que los 21.892 millones de euros en transferencias acordadas para España en el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia que corresponden a la transición verde, se inviertan dando prioridad a acometer una renovación profunda del parque edificado. Concretamente, el 7,9% de estos fondos (6.330 millones de euros) deben destinarse a este fin.

Recurriendo al lema, “Más y Mejor”, los responsables de la asociación han hecho hincapié en la importancia de que la forma con la que se rehabilita es tanto o más importante que cuánto se rehabilita, y ha pedido a la Administración que adopte un papel ejemplificador en materia de ahorro y eficiencia energética, haciendo suyo o incluso aumentando el objetivo de incrementar en un 3% cada año el parque de edificios públicos rehabilitados.

AFELMA también ha incidido en la importancia de tener en cuenta la necesidad de conseguir un buen aislamiento de los edificios industriales. No en vano, se estima el ahorro potencial de energía final de este sector en el 30% del total en el horizonte 2030.

Con vistas a alcanzar el objetivo de rehabilitar hasta 1,2 millones de viviendas en 2025, y 2,4 millones para 2030, AFELMA propone las siguientes medidas:

  • Implantar el pasaporte energético - de acuerdo con la propuesta de la Fundación la Casa que Ahorra - de manera que, una vez efectuada una serie concreta de actuaciones rehabilitadoras, ejecutables en un periodo de cuatro años, se confiera un carácter integral a los trabajos de rehabilitación
  • La adopción de medidas fiscales similares al Ecobonus implantado en países como Italia, para fomentar actuaciones como la mejora del aislamiento de la vivienda, mediante deducciones fiscales a lo largo de un periodo de cinco años
  • Utilizar los fondos europeos para promover y acelerar la mejora de las instalaciones de aislamiento térmico en el sector industrial
  • Reforzar el papel ejemplificador de la Administración Pública en todas estas actuaciones

Oscar del Río, presidente de AFELMA, ha comentado, “cuando se rehabilita una vivienda, hay que hacerlo pensando en el largo plazo y en este sentido no solo es importante incidir en las medidas de naturaleza de ahorro energético, sino en otros factores como el aislamiento acústico, la sostenibilidad o la naturaleza ignífuga de los materiales de construcción. Y en este sentido existe una gran diferencia, tanto a nivel de calidad como en materia de economía de costes, en función de las técnicas y materiales aislantes que se utilicen. Es por este motivo que consideramos fundamental que, en beneficio de todos, las administraciones creen las condiciones que estimulen a los operadores para rehabilitar los edificios en línea con los estándares más altos del sector”.

 

Contacto de prensa: Adrian Elliot 687 964 908

 
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