La ambientóloga Lorena Parra aborda la gestión de las piscifactorías en su tesis

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La Graduada en Ciencias Ambientales Lorena Parra, de Oliva (Valencia), ha creado un nuevo sistema de sensores de bajo coste y con un consumo muy reducido de energía para piscifactorías con el fin de monitorizar la calidad del agua y el comportamiento de los peces, sobre todo en el periodo de alimentación. Este proceso de monitorización incluye también un sistema inteligente para controlar y rastrear la contaminación en los cuerpos de agua.

Ambientologa Lorena Parra piscifactorias

El objetivo de este proyecto, recogido en la tesis doctoral de Parra y dirigida por Jaime Lloret y Miguel Rodilla, profesores de la Universitat Poltècnica de València, es contribuir a una acuicultura más sostenible, ya que la autora del proyecto señala que «el alimento no consumido por los peces es una de las principales fuentes de contaminación debido al fenómeno de eutrofización de las aguas», es decir, como causa del exceso de nutrientes en estos productos.

"Esto puede conllevar un empobrecimiento en el oxígeno del agua y una pérdida de calidad de la misma, por lo que es necesario desarrollar sistemas que permitan ajustar el alimento que se suministra a los peces. Además, esto puede suponer un beneficio económico para las empresas, ya que el pienso no consumido genera grandes pérdidas"

Lorena Parra, ambientóloga

Este sistema desarrollado desde la Universitat Politècnica de València permite controlar hasta diez parámetros, entre los que se encuentran la calidad del agua, (temperatura, salinidad, turbidez y presencia de hidrocarburos o capa de aceites sobre el agua), las condiciones del tanque (nivel de agua, iluminación, presencia de trabajadores cerca del tanque) y el comportamiento de peces durante la alimentación (profundidad de natación, estimación de los cambios en la velocidad de nado y la caída de alimento). Estos factores afectan al crecimiento de los peces, así como la turbidez, el fotoperiodo y el oxígeno disuelto, entre otros, pueden afectar a sus necesidades nutritivas.

Su precio es inferior a cien euros por tanque y permite el ajuste automático del proceso de alimentación y el consiguiente envío de alarmas a los profesionales cuando la calidad del agua sobrepase los valores. Para ello, se ha realizado un estudio previo de los requisitos necesarios en acuicultura y se han analizado los sensores ya existentes. Después de la investigación se han diseñado sensores propios y se han estudiado en piscifactorías y en manglares y estuarios. El proceso de monitorización incluye, además, un sistema inteligente para controlar y rastrear la contaminación en los cuerpos de agua. De esta manera, los sensores permitirían acceder a los datos y controlar los procesos de forma remota, a través de internet.

El trabajo de la olivense, que es Graduada en Ciencias Ambientales por la UPV, Máster en Evaluación y Seguimiento Ambiental de Ecosistemas Marinos y Costeros y Máster de Acuicultura en el Campus de Vera, se presentó en la defensa de su tesis doctoral.

 

Fuente: texto e imagen de Levante

 

 
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