Mientras España afronta una nueva temporada de alto riesgo de incendios forestales, Hifas da Terra impulsa soluciones basadas en la micología para favorecer la regeneración de los bosques en Galicia y aumentar su resiliencia frente al fuego.

Cada verano, Galicia vuelve a enfrentarse a una de sus mayores amenazas ambientales: los incendios forestales. Aunque el cambio climático contribuye a agravar su intensidad existe otro factor determinante, como es el progresivo abandono del medio rural. La pérdida de actividad en el monte, la acumulación de biomasa y la expansión de especies altamente inflamables han incrementado la vulnerabilidad de los ecosistemas forestales frente al fuego.
Ante este escenario, Hifas da Terra, cuya sede se encuentra a las afueras de la localidad gallega de Pontevedra, que destaca su entorno natural, impulsa desde hace años soluciones basadas en la micología para favorecer la regeneración de los bosques y aumentar su resiliencia frente a los incendios. A través de Hifas Foresta, su división especializada en biotecnología forestal, la compañía produce plantas micorrizadas de especies como castaño, pino y roble con el objetivo de restaurar ecosistemas degradados y promover modelos forestales más sostenibles.
Las plantas micorrizadas han cobrado especial protagonismo en los últimos años por su capacidad para fortalecer los bosques desde la raíz. Mediante un proceso natural, determinados hongos establecen una relación simbiótica con las raíces de los árboles formando una estructura protectora que actúa como barrera frente a patógenos y enfermedades.
Pero su principal valor reside en su capacidad para multiplicar la superficie de absorción de agua y nutrientes. Gracias a esta asociación, los árboles pueden absorber hasta un 60 % más de nutrientes, desarrollando sistemas radiculares más fuertes y aumentando significativamente su resistencia frente a períodos de sequía, uno de los principales factores de riesgo asociados a los incendios forestales.
"Un árbol más fuerte es un árbol más preparado para resistir situaciones de estrés ambiental extremo", explican desde Hifas da Terra. "La prevención de los incendios no solo pasa por extinguir el fuego, sino por construir ecosistemas más sanos, biodiversos y capaces de adaptarse a las nuevas condiciones climáticas".
Esta estrategia adquiere especial relevancia en Galicia, donde la presencia masiva de eucalipto, una especie considerada pirófita por su elevada inflamabilidad, supone uno de los principales desafíos para la gestión forestal. Frente a este modelo, Hifas Foresta apuesta por la recuperación de especies autóctonas como el castaño. De hecho, investigaciones realizadas por la Universidad de Vigo sobre castaños micorrizados producidos por la compañía evidencian un potencial productivo hasta cinco veces superior al del eucalipto, y ofrecen una alternativa económicamente viable y ambientalmente más sostenible para el territorio.
Además de fortalecer los árboles, los hongos desempeñan un papel esencial en la recuperación de los ecosistemas dañados por el fuego. Son los responsables de regenerar los suelos, restablecer los ciclos biológicos y favorecer el retorno de la biodiversidad en áreas degradadas.
"Los hongos estaban aquí mucho antes que prácticamente cualquier ecosistema actual. Son los creadores de la vida en la Tierra y desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento y recuperación del equilibrio natural. Cuando un ecosistema se pierde, se contamina o arde, son los hongos quienes se encargan de iniciar su regeneración y reconstruir ese equilibrio perdido. Son, realmente, los grandes dadores de vida", afirma la Dra. Catalina Fernández de Ana Portela, fundadora y presidenta de Hifas da Terra.
Desde Galicia, Hifas da Terra continúa desarrollando soluciones biotecnológicas que sitúan a la micología como una herramienta clave para la restauración ambiental y la prevención de incendios, contribuyendo a crear bosques más resilientes y preparados frente a los desafíos del futuro.
Fuente: Hifas da Terra