Entre 2017 y 2018, el sector asegurador sufrió pérdidas por valor de 219.000 millones de dólares como consecuencia de catástrofes naturales, su mayor pérdida nunca registrada en un periodo de dos años, según el Swiss Re Institute. Esta cifra deja patente la exposición de este sector a los sucesos climáticos extremos, algo que impacta directamente sobre sus resultados económicos. Limitar el aumento de la temperatura en torno a 1,5 grados centígrados es esencial para reducir la probabilidad de que ocurran eventos extremos de este tipo. Por ello, las compañías aseguradoras y reaseguradoras se juegan mucho y, en consecuencia, deberían ser las primeras en comprometerse a alinear sus actividades de aseguramiento y de inversión con los objetivos del Acuerdo de París.

El Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (IIDMA) ha presentado el informe “El reto de las aseguradoras frente al cambio climático: Especial enfoque en el Grupo MAPFRE”, que incluye una serie de recomendaciones para que las aseguradoras apoyen la transición hacia una economía baja en carbono que reducirá los riesgos procedentes del cambio climático.
Por un lado, es necesario pedir más ambición al sector asegurador y reasegurador, que debe comprometerse a:
También es necesario que las aseguradoras restrinjan sus actividades de inversión en compañías que desempeñan actividades intensivas en carbono y que están expuestas a riesgos de transición, que son aquellos derivados de no alcanzar a adaptarse a los nuevos requisitos legales adoptados para descarbonizar la economía. Concretamente, las políticas de desinversión de las aseguradoras deben:
“ El sector mundial de los seguros y reaseguros puede desempeñar un papel fundamental en la aceleración de la transición hacia una economía resiliente y con cero emisiones netas, en consonancia con el objetivo de 1,5 grados centígrados del Acuerdo de París sobre el cambio climático. Prueba de ello es la Alianza de Seguros para las Emisiones Netas Cero que se lanzará durante la COP26 la cual tendrá muy en cuenta el marco normativo que se debe cumplir. Es esencial que las empresas españolas del sector asegurador adopten sin dilación y medidas para ser más resilientes y acelerar la transición ”. declara Ana Barreira, directora de IIDMA y una de las autoras del informe.
El informe reserva un apartado específico para MAPFRE, uno de los grupos aseguradores españoles de mayor importancia dado sus productos de aseguramiento al sector industrial, reconociendo que esta empresa ha adoptado compromisos crecientes en materia climática en los últimos años. Sin embargo, también se especifica que es necesario que MAPFRE refuerce esos compromisos para contribuir a los objetivos del Acuerdo de París, lo que redundará en la resiliencia del sector asegurador.
Para ello, el informe formula una serie de recomendaciones:
" Desde 2018, el Grupo MAPFRE sufrió pérdidas económicas por un importe superior a 250 millones de euros como consecuencia de catástrofes naturales. El calentamiento global incrementa la frecuencia y la intensidad de aquellos eventos extremos, los cuales ponen en peligro la resiliencia del sector asegurador. En consecuencia, es esencial que MAPFRE se comprometa a excluir de sus productos financieros las actividades económicas intensivas en carbono que son incompatibles con la consecución de los objetivos del Acuerdo de París, y así fortalecer su resiliencia ”, explica Quentin Aubineau, abogado ambiental de IIDMA y coautor del informe.
Este nuevo informe de IIDMA sobre el sector asegurador se une a otros dos enviados en febrero de este mismo año y que se centraban en las políticas ambientales y climáticas de la banca española. En ellos se concluyó que la banca española debe avanzar más para cumplir con el marco jurídico en materia de divulgación de información no financiera sobre cuestiones medioambientales. Al mismo tiempo, tiene adoptar políticas más ambiciosas para alinear sus actividades con sus objetivos en materia de lucha contra el cambio climático y de desarrollo sostenible.
Ambos informes se centraron en las seis principales entidades bancarias del país (Bankia, Bankinter, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Santander). Según Ana Barreira, directora de IIDMA, “el sector bancario está dando pasos para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París y lograr los ODS, sin embargo al mismo tiempo es patente que queda mucho camino por recorrer y que está pendiente el fin de la financiación a los combustibles fósiles ”.
Contacto de prensa: Javier Sánchez +34 91308 68 46