El incendio forestal de Burgohondo ha tenido lugar en el entorno en el que se desarrollan varios proyectos forestales en la provincia de Ávila, donde se trabaja desde hace más de 10 años.

Concretamente, el fuego ha afectado a la Repoblación Forestal Monte de Utilidad Pública nº 13 «El Pinar» (T. M. Mijares). Las empresas directamente vinculadas al proyecto afectado han sido informadas previamente de manera individual.
Antes del incendio, Mijares presentaba un estado favorable de desarrollo y consolidación, de acuerdo con los seguimientos técnicos realizados. La evaluación posterior combina la observación sobre el terreno con el análisis cartográfico y de las imágenes obtenidas por satélite. Con esta información se ha determinado que el fuego ha alcanzado al 45,75 % de la superficie plantada, cuya absorción prevista alcanzaba las 5.601 tCO₂.
Restaurar es fundamental. Gestionar y prevenir también. Lo sucedido vuelve a recordarnos que recuperar un bosque es solo el principio. Restaurar terrenos degradados permite recuperar masa forestal, biodiversidad y capacidad de absorción de CO₂. Pero, una vez establecido el bosque, comienza otro reto: cuidarlo y hacerlo más resiliente en el tiempo. La gestión forestal, los tratamientos selvícolas, la reducción de la carga y continuidad del combustible o la diversificación de las masas forman también parte de ese trabajo.
La colaboración entre administraciones, territorio e inversión privada puede desempeñar un papel importante: no solo ayudando a recuperar espacios degradados, sino contribuyendo también a conservar y gestionar nuestros bosques a largo plazo.
El incendio de Burgohondo se encuentra entre los episodios forestales más graves registrados en España. Ante una situación de esta magnitud, nuestra responsabilidad es acompañar a las personas y organizaciones vinculadas al proyecto. Ahora nos corresponde seguir sobre el terreno, evaluar con rigor y comunicar con transparencia.
Fuente: Bosques Sostenibles