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La Universidad Autónoma de Madrid sigue escalando puestos para convertirse en una de las Universidades más sostenibles del mundo. Así lo dice el ranking GreenMetric elaborado por la Universidad de Indonesia, en el cual esta universidad madrileña ocupa el puesto número 47 de entre las 516 universidades de 74 países diferentes analizadas en 2016, 15 puestos por encima con respecto a la edición anterior de 2015.

greemetrics universidades espanolas 2016

Sin embargo la Universidad Autónoma de Madrid no se encuentra en el podio en materia de sostenibilidad en España, estando por detrás de la Universidad Autónoma de Barcelona (puesto 14), la Universidad de Alcalá de Henares (puesto 26) y habiéndose visto adelantada por la Universidad de Valencia (puesto 28 del ránking mundial) en el año 2016.

El ránking GreenMetric es elaborado siguiendo una serie de criterios entre los cuales:

  • el 15% representa la infraestructura referida a la cantidad de espacio dedicado a áreas con vegetación, número de edificios, espacio dedicado a párking etc.,
  • el 21% representa la energía y la preocupación por el cambio climático, utilizando como indicadores la política de la universidad en relación a la utilización de energías renovables, facilitando la cantidad emitida de CO2 por año, el ratio de energía producida en relación a la consumida etc.,
  • el 18% está representado por la gestión de los residuos que incluye gestión de los residuos orgánicos e inorgánicos, programas de reciclaje o reutilización, programas para reducir el uso de papel y plástico en el campus etc.,
  • un 10% está representado por la gestión del agua, programas de gestión y reciclaje del agua, total de agua consumida, el uso de aplicaciones para reducir el consumo etc.,
  • el 18% representa el transporte, como la universidad fomenta y facilita el uso de bicicletas y transporte público, iniciativas para reducir el uso de vehículo particular, reducción del número de plazas en los parkings etc. y por último,
  • el 18% restante se centra en la educación ambiental y como la universidad intenta inculcar a las nuevas generaciones la importancia de llevar a cabo un uso de los recursos sostenible, responsable y respetuoso con el medio ambiente.

La Universidad Autónoma de Madrid para conseguir el objetivo de ser una universidad cada vez más limpia, creó en el año 1997 el Proyecto ECOCAMPUS cuyos objetivos son formalizar el compromiso de la UAM con la Agenda 21, promover la utilización de técnicas de optimización de la gestión ambiental y potenciar la sensibilización de la comunidad universitaria en materia ambiental.

greemetrics UAM

Este proyecto incluye programas como el programa de voluntariado ambiental y el Centro Integral de la Bicicleta de la UAM CIBIUAM, que promueve el uso de la bicicleta y ofrece una serie de servicios como préstamos de bicicletas, mercadillos de segunda mano, talleres y diversas actividades. En mayo de este año cabe decir que el Ayuntamiento de Madrid comenzó las obras para conectar a través del carril bici la capital con la universidad.

La Universidad Autónoma de Madrid en colaboración con la Fundación Terra, diseñó en el año 2009 mediante un sistema de participación universitario el proyecto Ola Solar, que consistió en la ubicación en el tejado de la facultad de psicología de una instalación solar fotovoltaica de 250 paneles, con el objetivo de fomentar las renovables y compensar las emisiones de CO2. Además, la UAM dispone de su propia estación depuradora de aguas residuales por lo que se podrían reutilizar una parte de la aguas tratadas para el riego de las zonas verdes.

En cuanto al ambiente universitario la atmósfera ecológica y respetuosa con el medio ambiente es más que evidente, se promueven la creación de huertos ecológicos, pancartas y carteles sobre medio ambiente invaden la facultad, charlas sobre veganismo y prevención del maltrato animal en los propios pasillos de la facultad y en la cafetería se incluyó hace escaso tiempo el menú y las hamburguesas vegetarianas.

Como punto negativo, a pesar de la buena comunicación de la que goza esta universidad con multitud de autobuses y estación de Renfe, el número de plazas para aparcar vehículos privados es aún excesiva lo que alimenta la pereza de aquellos que no se sienten cómodos a la hora de decantarse por el transporte público.

 

Por Alberto Ruiz Sáiz, estudiante de Ciencias Ambientales en la Universidad Autónoma de Madrid para Fundación Vida Sostenible.

 


 
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