El valor del agua: siete razones por las que en España somos afortunados
Suele decirse que muchas veces no nos damos cuenta de la importancia de lo que tenemos hasta que lo perdemos. Es como si algo que damos por hecho, que siempre ha estado ahí, no lo apreciamos en su justa medida. Seguramente cuando, no hace tantos años en realidad, nuestros abuelos o bisabuelos tenían que sacar el agua del pozo para beber o ir a lavar al río, no se lo podrían creer cuando, de repente, vieron cómo les instalaban en casa un grifo y solo con abrirlo tenían el agua en casa para todo lo que necesitaran.

























