Las grandes empresas se sirven de startups para cuidar el planeta

Las exigencias medioambientales que la Unión Europea impone a las grandes empresas suponen una oportunidad para las startups, que les ayudan a medir el impacto que generan sobre la naturaleza y a realizar acciones para compensarlo. Por ejemplo el protocolo de capital natural abre oportunidades para los emprendedores en distintas áreas, mientras que la aplicación de la Directiva sobre Divulgación de Información no Financiera obliga a estas grandes empresas a elaborar con carácter anual una declaración sobre su actividad ambiental. Para realizarla se están apoyando en pequeñas compañías locales que trabajan en la zona y en startups que ofrecen soluciones innovadoras en la mitigación de sus impactos ambientales. Desde Expansión nos ponen varios ejemplos de este tejido empresarial emprendedor, entre los que destacamos a unos ambientólogos/as que realizan proyectos de restauración de ecosistemas.





























